Un contrasentido del señor Escrivá
Actualizado el 25/03/2021 a las 08:38
El señor Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, ha decidido castigar a las madres con más de tres hijos y que más han cotizado durante su vida. En estos casos, las mujeres que se jubilen a partir de ahora y comiencen a percibir el complemento por maternidad diseñado por el Gobierno, verán mermada la prestación complementaria en más de un 70%. La noticia, alentada y aplaudida por el nuevo feminismo, no deja de suponer un contrasentido. Sabemos que los países están envejeciendo, que necesitamos más nacimientos que nunca, que resultan imprescindibles más personas para cotizar… Sabemos también que la gente joven aporta energía, novedad e ilusión al tiempo que fomenta la riqueza de las naciones. Y, sin embargo, el señor ministro ha decidido penalizar, en vez de premiar a las madres generosas que han tenido más hijos. Una decisión que no deja de ser un atentado contra el progreso, la verdad y el bien. Ya en el Antiguo Testamento, tras el diluvio universal, Dios dice a Noé y a sus hijos: "Sed fecundos, multiplicaos y llenad la tierra". Una verdad más antigua que el propio hombre. Porque la ley natural es sabia y equilibra el bien de la humanidad. Y es también inteligente: siguiendo sus enseñanzas no hay equivocación posible. Dios no se equivoca nunca, los hombres continuamente. El señor Escrivá, más todavía. Con gobernantes así, las naciones, en vez de florecer, se arruinan y desaparecen con sus culturas; sufren y serán víctimas de sus propios errores.