Riña de gatos
Publicado el 16/03/2021 a las 08:16
Los madrileños castizos son popularmente conocidos como “gatos”, un dicho que, como tantos otros, viene de una antigua leyenda. Fue durante la Reconquista, allá por el siglo XI, cuando un soldado cristiano escaló la muralla árabe de Madrid con tal agilidad que se ganó el apodo que luego serviría para nombrar a todos los vecinos de la villa.
Valga el apelativo para ilustrar la bronca política que hoy se vive alrededor de la Puerta del Sol, aunque, según parece, su origen se encuentra en la huerta murciana. Las luchas de poder, las miserias, las traiciones y muchas mentiras conforman el tosco espectáculo que hoy ofrecen a los madrileños su clase política. Nada distinto del que ya venimos contemplando, de un tiempo a esta parte, en la política nacional. Por eso, mientras los “gatos” andan erizados entre bufidos y zarpazos, los madrileños, perplejos, se preguntan cómo tirar del carro bajo la amenaza de la enfermedad o la ruina, porque la pandemia no cesa y la crisis económica ya golpea. Y muchos españoles sienten que los intereses partidistas, la falta de principios y las fuerzas que hoy socavan las instituciones pueden llevar al agotamiento de la Nación a fuerza de renegar de su historia, deslegitimar su presente y dilapidar su potencial de futuro. Pero el derrotismo nunca estuvo entre nuestros defectos, y menos en Madrid, donde bien se sabe cómo alzar la voz a primeros de mayo. Así que, a pesar de todo, conviene escuchar lo que los madrileños tengan que decir, porque, pese a quien pese, sólo Madrid sigue siendo Corte, y lo que aquí se dirime suele alcanzar al resto de España.
Manuel Sierra. Coronel de Infantería (reserva).