¿Un escenario de diálogo, negociación y pacto?
Actualizado el 15/03/2021 a las 08:14
El 27 de diciembre de 2019 el Diario de Navarra publicó, en relación al acuerdo alcanzado con el Sindicato Médico de Navarra, unas declaraciones de la Consejera Santos Induráin en las que afirmaba que de esa forma se conseguía “…la superación de una dinámica de conflicto. También se da paso a un escenario de diálogo, negociación y pacto que se traducirá en avances para el propio sistema sanitario y el servicio a la ciudadanía navarra”. Las palabras de la consejera han demostrado ser pura fachada. El anuncio de la próxima comparecencia parlamentaria de la responsable de Salud, para presentar el nuevo plan de acción de Atención Primaria es la culminación de su política de hechos consumados al margen de los profesionales. También del contenido de este plan nos enteraremos por la prensa. En el documento que presentará el Departamento de Salud no ha habido ningún diálogo (sólo una consulta para recibir propuestas y poder presumir de proyecto abierto y participativo). Tampoco habrá habido una negociación con los representantes de los trabajadores, ni mucho menos un cierre de acuerdos. El Sindicato Médico de Navarra elaboró hace 6 meses, a partir de los resultados obtenidos de una amplia encuesta a los facultativos, un estudio de los problemas de la Atención Primaria de Navarra y una propuesta de soluciones. La Administración no ha querido valorar nuestro trabajo, ni se nos ha convocado para dialogar, negociar o pactar nada. El anuncio y la publicidad que se está dando al acto de presentación del plan, junto a la celosa ocultación de su contenido, se parecen más a la estrategia de venta de un nuevo teléfono inteligente o a revelación del coche del año. La salud de los navarros y las condiciones laborales de los profesionales no deben ser objeto de mercadeo publicitario…o búsqueda de rédito político. Este secretismo excluyente, que relega al resto de actores en un tema tan importante y necesario como es la reforma de la Atención Primaria, nos obliga a ponernos en guardia, desconfiados ante los cambios que unilateralmente propongan. En espera de analizar el contenido y la logística de la propuesta, nos tememos que lo único que consiga sea empeorar la sobrecarga y el hastío de los facultativos que ven con preocupación su situación actual y futura. Futuro negro marcado por la incapacidad de estos gestores de mejorar las condiciones de trabajo para atraer, captar y fidelizar a sus médicos. Por el bien de la ciudadanía y de los profesionales que trabajan en este ámbito, deseamos que este enésimo plan de mejora sea el bueno y no uno más de los que han publicado en los últimos años y que sistemáticamente han terminado en el olvido sin pasar más allá de una declaración de intenciones. Mientras tanto, los ciudadanos y los médicos de Navarra vemos avanzar, inexorablemente, la decrepitud de nuestra Atención Primaria.