Cuando el dinero es lo primero
Publicado el 15/12/2020 a las 08:10
Lo que en un principio iba a ser la panacea para todos los pequeños pueblos a los que no llegaba una buena conexión wifi, ha resultado ser un fiasco. Cierto proveedor de servicios de Internet se presentó como esa solución. Con ellos todo eran ventajas.
En menos de un año, su lema ha cambiado. Cuantos más clientes, más dinero. El servicio, que según ellos era lo más importante, ha pasado a ser secundario. Aunque la red no pueda abastecer a todos los clientes que no paran de contratar, aquí no pasa nada. Llevo un mes y medio quejándome porque a partir de las 7,30-8 de la tarde, mi magnífica conexión de 1000 megas pasa a 8. Y así todos los días. Como consecuencia, no se puede teletrabajar, jugar online ni ver nada por streaming. Hoy, después de mil llamadas y mensajes (la mayor parte de las veces no contestan), me han reconocido que en Navarra tienen un problema de saturación y que no saben cuándo estará solucionado. Pero “No se preocupe, señora, porque los técnicos están haciendo todo lo posible”. Y digo yo, si llevamos más de un mes en esta situación y seguimos como al principio, o los técnicos no han hecho nada o no so saben por dónde les da el aire.
Como no me ofrecían ningún tipo de solución, les he informado de mi intención de cursar en Consumo la correspondiente denuncia por incumplimiento de contrato. Su respuesta ha sido que ponga una reclamación en atención al cliente para que me hagan un descuento por los daños ocasionados y que espere a que se solucione próximamente. ¿En serio? Dado el interés que han puesto a mis quejas, habrá que tomar cartas en el asunto. Esto no ha hecho más que empezar…
Maria Carmen González Garnica