San Cristóbal, el recreo y esparcimiento de la ciudad en la Covid
Publicado el 10/12/2020 a las 08:44
Tal vez Covid sea la palabra del año. Es nuestra compañera desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, ya que está en boca de todos constantemente. Necesitamos tener información diaria y constante como si fuésemos los redactores de grandes periódicos o, incluso, aprendices de epidemiólogos. Desde su llegada, como no puede ser de otra forma, ha ido creando una serie de cambios sociales, culturales, laborales, educativos y organizativos en los que todos nos hemos visto envueltos.
Nuestras relaciones sociales se han visto reducidas drásticamente y nos ha servido para darnos cuenta que los seres humanos estamos hechos para relacionarnos con los demás y que somos capaces de reinventarnos y readaptarnos para lograrlo.
También es momento de destacar que la pandemia nos ha servido para sacar a la luz muchas notas solidarias de nuestra sociedad actual. Ha surgido una sociedad más humana, moderna, solidaria, comprometida, respetuosa y llena de valores que últimamente teníamos en planos diferentes. Pero como presidenta del Concejo de Artica, me siento en la obligación de escribir esta carta para dar a conocer una situación que este confinamiento y el comportamiento incívico de algunas personas está produciendo. El monte Ezcaba o de San Cristóbal es una alineación montañosa de 895 m de altitud situada al norte de la ciudad de Pamplona. Por su ubicación y altura, domina la comarca desde el norte, lo que ha provocado que haya estado siempre muy presente en la vida y la historia de la ciudad y de su comarca. Una de las rutas más comunes para visitar el monte San Cristóbal es a través de Artica, dónde hemos visto un gran incremento de visitantes desde el comienzo de la Covid. En general, se nota el aumento de deportistas a diferentes niveles: senderistas, ciclistas, paseantes, amantes de la naturaleza, familias, etc... Pero también está germinando un movimiento nuevo, derivado de la juventud, que está posicionando sus espacios de ocio en las faldas de San Cristóbal. Instagram, Facebook y la infinidad de redes sociales lo constatan muy bien, dando constancia del nuevo movimiento retratando grandes paisajes y expresiones plenas de juventud. Todo esto no sería problema si todos cumpliésemos, también al visitar San Cristóbal, las normativas sanitarias para combatir el Covid. En las últimas semanas, tal vez derivado del cansancio por este segundo confinamiento o por autocomplacencia se ve un aumento en la falta de cumplimiento de las normas que es preocupante, llegando a que patrullas de Policía Foral hayan tenido que intervenir y denunciar a varios grupos de jóvenes.
Es habitual ver grupos de adolescentes caminando hacia el monte sin mascarilla ni distancia; así como ver a gente por los parques merendando sin respetar estas normas, y qué decir de los “botellones” al atardecer que se repiten a menudo. Además, los vecinos de Artica sufrimos “las prisas” de algunos que pasan con sus coches por nuestras calles a gran velocidad, poniendo en peligro a las personas de nuestro tranquilo pueblo.
Es una pena que uno de los grandes miradores de la Comarca se esté convirtiendo en foco de todos estos problemas, además de que cada fin de semana queda lleno de basura por la actitud incívica de algunos. Quiero terminar esta carta recordando que el monte es de todos y, por ello, debemos cuidarlo entre todos, para que podamos disfrutar de un agradable paseo donde respirar aire puro en unos tiempos tan difíciles como los que vivimos.
CRISTINA RECALDE, Presidenta del Concejo de Artica.