Deleitando al lector y aleccionando (2)
Publicado el 17/09/2020 a las 10:20
(Sigue.) Si me hubiera dedicado a dar clases y, previamente, a preparármelas a conciencia, única manera competente de coronar con responsabilidad e íntegra dignidad un trabajo educativo, ¿hubiera urdido todo lo que he trenzado, propedéutica necesaria, imprescindible, para poder escribir lo que vendrá después? Tal vez esa labor que no hice otrora, que se encargaron de culminar mis colegas o compañeros de Facultad, esté en disposición de llevarla a cabo ahora y sirva para completar o complementar la suya, excelente. Con mi tarea actual puede que ayude a los alumnos que no tuve antaño a que sigan amando o aún amen más hogaño la literatura, esos libros que hacen a cuantos (ellas y ellos) los leen más libres, con el mismo doble propósito que se autoimpuso Horacio del “utile dulci”. Ángel Sáez García angelsaez.otramotro@gmail.com