Fútbol como forma de vida.
Actualizado el 17/09/2020 a las 15:12
Fútbol, todo trata sobre el fútbol. Diferentes puntos de vista. Diferentes vivencias. No es lo mismo una paella en Valencia que una paella en Valladolid, ¿no? Tan poco es lo mismo el fútbol en Barcelona que en Sevilla. Existen dos tipos de sevillanos, están los béticos los del “manque pierda” y también están los sevillistas los del “dicen que nunca se rinde”. No parece haber mucha diferencia, pero sí que la hay. Los sevillistas llevan varios años tocando plata, mientras que los béticos llevan mucho tiempo sin destacar en La Liga. Esa diferencia, es algo así como las clases sociales, donde el Sevilla se encuentra en lo más alto y el Betis se encuentra en la clase media. Sin embargo, cuando ocurre un choque como es el gran derbi, no hay clase social, ni presupuestos, ni palmarés que valga únicamente noventa minutos donde saltan chispas de emoción, la alegría de ver a tu equipo marcar un gol, tensión, la furia cuando el eterno rival te marca y te quedas con cara de pocos amigos. Pero en Sevilla no todo es rivalidad, también existen otras emociones que se unen como una sola como cuando Puerta y Reyes pasaron al tercer anillo del Pizjuán, o cuando nos dejó nuestro querido Miki Roqué. Emociones que sencillamente son inexplicables a menos que lo sientas de verdad. Todas estas emociones, son producidas concretamente por algo llamado fútbol. Porque como en Sevilla, no se vive el fútbol en ningún sitio.