Memoria histórica universitaria
Publicado el 16/08/2020 a las 08:10
En el segundo semestre de 1977 se libró en Navarra una gran batalla política-cultural acerca de la Universidad. Todas las corrientes nacionalistas pretendieron que el Gobierno de España acordara incluir a Navarra en el distrito universitario vasco. Navarra dejaría de estar en el distrito de Zaragoza para formar parte de la Universidad del País Vasco, con sede en Bilbao donde ya había un gran número de centros hasta ese momento pertenecientes a la Universidad de Valladolid.
La UCD de Navarra se opuso a esta pretensión. Abogó por la supresión de los distritos universitarios que se habían creado cuando en España no había más que doce o catorce Universidades. El Estado sólo mantenía en Navarra la Escuela de Magisterio y la Escuela de Comercio. La Diputación sostenía la Escuela de Peritos Agrícolas de Villava. Formábamos parte del Distrito zaragozano. Fue la Universidad de Navarra, de funcionamiento plenamente autónomo en virtud de los acuerdos entre España y el Estado Vaticano, la que había conseguido romper setecientos años de fracasos a la hora de implantar una Universidad.
La creación del Distrito Universitario Vasco escondía el objetivo de conseguir lo que en aquella época llamaban “unidad territorial de Euskadi”. Lo mismo pretendían en el terreno eclesiástico, no porque fueran especialmente devotos, sino porque se trataba de crear la Provincia Eclesiástica Vasca, con la misma finalidad política. Navarra es Euskadi.
Los representantes de UCD de Navarra nos movilizamos en ambas cuestiones y el Gobierno atendió nuestras razones. Habíamos sido un Reino hasta 1839, teníamos un régimen propio de autogobierno desde 1841, y en la cuestión de si queríamos o no ser Euskadi solo debía prevalecer la voluntad del pueblo navarro expresada en referéndum. De modo que mientras tanto no cabía que el Gobierno diera por sentado que ya éramos Euskadi.
En cuanto a la cuestión del distrito universitario, abogábamos por la creación de una Universidad foral, autónoma, creada por Navarra. Se trató de ridiculizar nuestra postura. Recuerdo una obrilla de teatro, que llevaron a todas partes, titulada Navarra sola o con leche. En ella el defensor de que “Navarra es Navarra” se representaba por un lacayo de la burguesía oligárquica y capitalista, explotadora y cavernícola. En frente tuvimos a a la flor y nata de la intelectualidad de la izquierda aberzale que sin cortarse un pelo rechazaban la Universidad Autónoma de Navarra y proponían una universidad vinculada al País Vasco, concebida para el pueblo pero sin el pueblo. Tenían como medios de expresión revistas como Punto y Hora de Euskal Herria y periódicos como Egin y Deia. En esta campaña sobresalió Jimeno Jurío, galardonado con la Medalla de Oro de Navarra 2015 por el Gobierno de Uxue Barcos, que resumió su posición en un artículo publicado en la revista Merindad de Tafalla (26 de noviembre de 1977), del que extraigo alguno de sus argumentos más sobresalientes: “La Universidad Autónoma de Navarra que ahora intentan crear ciertas fuerzas, no es solución moderna, ni realista, ni autónoma, ni democrática”. Es una regresión sobre soluciones positivas dadas hace más de un siglo por los carlistas y la propia Diputación Foral; margina el contexto histórico-cultural profundo y amplio en que se integra Navarra, por móviles políticos e intereses particulares que no tienen como meta la promoción integral de nuestro pueblo; sus patrocinadores están vinculados a Madrid y al Opus Dei, y la Universidad Autónoma no se librará de los tentáculos centralizadores de uno y otro; no es democrática porque se ha comenzado por segregar a Navarra del distrito universitario vasco. De modo que “el futuro de Navarra exige su incorporación a una Universidad Vasca”. En 1987, el Parlamento Foral aprobó la fundación de la Universidad Pública de Navarra. Si en 1977 se hubiera impuesto el pensamiento del aberzalismo de Jimeno Jurío la UPNA no existiría. Tendríamos hoy una sucursal de la Universidad del País Vasco, regida desde Bilbao. Algunos anhelan hoy la fusión de la UPNA con la UPV para constituir la Universidad de Euskal Herria. Igual que quieren imponernos como himno el Gernikako Arbola, símbolo de la foralidad del Señorío de Vizcaya.
Jaime Ignacio del Burgo