A vueltas con los servicios públicos
Publicado el 27/07/2020 a las 08:18
Es algo que se veía venir. Ya lo decía aquel, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. Ahora nos estamos dando cuenta que no todo “progreso” es acertado y tiene que ser para bien. El otro día salió la noticia sobre la asistencia al paciente en los centros de salud de cómo los mismos sanitarios se quejaban del método últimamente usado por las nuevas tecnologías para suplir la asistencia personal por la tecnificada e ingrata citación internet o telefónica. Este método ya implantado hace algún tiempo por la banca, cajas de ahorro y servicios púbicos, como en su día fueron telefónica, aguas, gas, electricidad y otros muchos servicios de atención al ciudadano no han servido nada más que con la excusa de un mayor y más “eficaz” servicio, se fueran ahorrando costes en personal, oficinas y puestos de trabajo. Ahora con esto del virus y viendo los sesudos políticos que los presupuestos no les dan para más porque la mitad de estos se van en duplicidades, buenos sueldos y tirar cohetes era la ocasión de implantarlo también en sanidad y servicios urgentes. Y esto ya no es jugar con una persona por ser mejor o peor cliente, esto es maltratar a toda la ciudadanía y sobre todo a los sufridos pacientes. Sobre todo considerando que estos han pagado durante toda su vida laboral un seguro de asistencia y hospitalización para ser atendidos como Dios manda y personalmente.
Con la particularidad que no todos están en las mismas condiciones sea por la edad, falta de conocimiento, diligencia o medios suficientes. Esto viene a decirnos que tanto en situaciones de vacas flacas como en otras lo que puede y debe hacer la clase política es no despilfarrar a manos llenas el dinero, sean de los ricos o de los pobres en tantas fiestas, celebraciones y atracones (tomar ejemplo de Amadeo Marco). Si no mirar más por la necesidad y los necesitados guardando unos ahorros en las arcas, por si vienen malos tiempos y hay que echar mano para gastos de hospitales, sanitarios, y toda clase de servicio público sean jóvenes o mayores.