Quién manda en Navarra
Publicado el 27/07/2020 a las 08:19
Resulta sorprendente leer que los servicios de urgencias del Hospital de Navarra se quejen de que cada vez acuden más personas con patologías de mayor o menor importancia, que en tiempos normales deberían haber sido atendidas en su centro de salud.
No menos sorprendente resultó también que en plena campaña de declaración del IRPF, los servicios del Departamento de Economía y Hacienda no atendían presencialmente ni con cita previa, y por orden de no se sabe quien solo atendían telemáticamente, cuando la inmensa mayoría de personas mayores declarantes como el primero no tienen los conocimientos suficientes para manejarse en ese mundo de la informática. Hubo de hacerse un plante por parte de las entidades financieras con mayor implantación en Navarra, ya que no estaban dispuestas a asumir esa carga con exclusividad, para que posteriormente se rectificara esa postura. Tampoco otros servicios del Gobierno de Navarra atienden presencialmente, concretamente para hacer trámites en la Seguridad Social relativos al régimen de empleadas de hogar, y como consecuencia de una reclamación desestimada, yo tenía un plazo de 30 días para recurrirla, que empezaban a contar desde el día 8 de junio que se levantó el estado de alarma, y las oficinas del INSS estaban cerradas. Y aprovechando un momento que el empleado de seguridad abría la puerta para que entrasen unas funcionarias que venían de tomar café, pregunté dónde debía presentarla y sin responderme trató de cerrar la puerta, y cuando la retuve para preguntarle nuevamente, saltó como un doberman. Al final tuve que hacerlo por correo certificado con el consiguiente costo. Una familiar mía acudió a hacer una reclamación a “atención al paciente” y también estaba cerrado.
Señora presidenta, ¿quién establece qué servicios deben ser atendidos personalmente, y qué otros servicios se deben hacer mediante cita previa?, ¿por qué los centros de salud no atienden directamente las consultas como siempre? ¿Acaso no son los centros hospitalarios donde se han producido la mayoría aplastante de contagios del personal sanitario? Y ahora se están derivando a dichos centros hospitalarios a las personas que precisan de atención, lamentable. ¿Qué pasa con los funcionarios del Gobierno de Navarra? Son precisamente ellos los que han seguido cobrando el sueldo sin ningún peligro de pérdida de su puesto de trabajo, ni Ertes ni Eres, y a pesar de haberse levantado el estado de alarma, no prestan los servicios necesarios. Todos los trabajadores de sectores privados están atendiendo en sus puestos de trabajo, con pantallas o con mascarillas a todo el público, con mayores o menores medidas de seguridad, tiendas, supermercados, hostelería, peluquerías, agencias, panaderías etc. Un sinfín de negocios que como tienen el riesgo de pérdida de sus ingresos o de sus puestos de trabajo atienden con mayor delicadeza que antes a todo el público, y también a los funcionarios que en esos momentos no les importa tanto correr el riesgo de contagio. Son los funcionarios los que deberían dar ejemplo de atención, habida cuenta de la situación de privilegio que tienen, y si no están dispuestos a dar el servicio que demanda la ciudadanía, que dimitan y dejen sus puestos a otras personas capacitadas que de buen grado aceptarían atender, con las pertinentes medidas de seguridad.
Ya está bien, señora Presidenta, es en estos momentos de alarma social cuando los gestores deben organizar el funcionamiento de los servicios para que la ciudadanía se resienta lo menos posible en sus necesidades, y para que no se resienta aún más la situación que estamos viviendo.