Nuestra sociedad en tiempos del Covid-19
Actualizado el 26/07/2020 a las 09:13
Estamos viviendo un tiempo histórico, marcado por una pandemia terrible, la gestión de una clase política incapaz de gestionar la situación y una fuerte crisis derivada que nos va a marcar el futuro próximo de una forma muy negativa. Pero ante todo este cúmulo de situaciones, me gustaría hablar del papel que está jugando nuestra sociedad en todo este tema. Cierto es que no se previó con antelación, que las medidas se tomaron tarde y mal, y muchas de ellas se han tomado más bajo premisas políticas que sanitarias. No seré yo quien exonere de responsabilidades a la clase política. Pero la mayor decepción que me he llevado en esta situación ha sido con la sociedad. Se ha llenado la boca a políticos y medios de comunicación diciendo el papel ejemplar de la sociedad en el confinamiento, de cómo hemos respondido ante una situación tan difícil…pero la realidad que yo veo es otra. La reacción no fue ejemplar, fue obligada, y aun así hubo mucho cafre que incumplió constantemente las normas que aplicaban en cada una de las fases. Pero en cuanto se nos ha dado libertad, se ha visto que no somos capaces de mantener unas mínimas normas de convivencia. Somos una sociedad egoísta e infantil, que sólo sabe mirar su propio ombligo, viendo qué es lo que cada uno quiere y le apetece, sin pensar lo más mínimo en el prójimo. Después de dos meses de confinamiento, 50.000 muertos y las situaciones vividas por los sanitarios ante la saturación del sistema, hemos tardado días en olvidar todo, y volver a nuestra maravillosa vida, en la que hago lo que quiero y lo que me apetece, ya que a mí todo eso no me afecta. Mención especial merece nuestra juventud, la cual es incapaz de pensar por un segundo en sus padres, abuelos… simplemente piensan en vivir su vida, implique lo que implique. Luego, cuando el problema crezca, volvamos a situaciones de confinamiento, haya muertos y la tasa de paro suba a niveles nunca vistos… volveremos a aplaudir a los sanitarios y a quejarnos de lo malos que son nuestros políticos. Señores, los políticos son un reflejo de la sociedad, y viendo la nuestra… tenemos exactamente lo que nos merecemos.