Reto colectivo en piscinas
Actualizado el 28/05/2020 a las 07:36
La temporada de piscinas está próxima y seguro que la mayoría la estamos esperando con ganas después de estos días difíciles, pero se nos avecina un reto para su funcionamiento seguro, del que saldremos victoriosos. En la mentalidad anglosajona se unen mucho más los conceptos de reto y oportunidad que es lo que tenemos por delante este verano. Reto para poner en marcha unas instalaciones que son fuente de disfrute, ocio y deporte para los usuarios y oportunidad de emprender nuevas condiciones de funcionamiento que son necesarias para poder hacer uso de ellas de forma segura. Pero es un reto colectivo ya que su buen uso depende de tres factores interconectados entre sí, por un lado los titulares y gestores de las instalaciones con su autocontrol, por otro la Autoridad Sanitaria con su vigilancia y control y por último y no menos importante los usuarios, que deben cumplir el reglamento interno de cada instalación que este año incorporara novedades. Por ello, si siempre es importante ser responsable en el uso, este año es fundamental la colaboración. Conocemos los beneficios de las instalaciones pero también que no están exentas de riesgos de diferentes tipos, químicos por los productos que se utilizan, microbiológicos por los contaminantes que introducimos y físicos por las posibles caídas, traumatismos e incluso ahogamientos, en el peor de los casos. Por ello se aprueba cada año, por el Gobierno de Navarra, un Programa de Vigilancia que tiene como objetivo controlar esos riesgos de forma que la actividad se desarrolle sin incidencias y que este año incorpora algunas condiciones específicas en relación a la alerta sanitaria. La nueva realidad en las instalaciones no contempla instalaciones abarrotadas en días calurosos, vasos llenos de gente interactuando, bares repletos para pedir una cerveza o adolescentes haciendo uso de atracciones acuáticas o juegos en el agua. La realidad será otra pero podremos disfrutarla igual con calma, será otra forma de hacer las cosas. Los gestores están haciendo un esfuerzo ímprobo, me consta, para adaptarse también a esta nueva realidad, con medidas de desinfección para los usuarios, control de acceso y de aforos, redistribución de bares y terrazas, limpiezas y desinfecciones intensivas y otras de mucho calado pero los usuarios deben respetar las ya sabidas normas de no acudir con síntomas, mantener la distancia social, observar la etiqueta respiratoria, realizar lavado frecuente de manos y utilizar mascarilla cuando proceda para que todo salga bien. Todo ello se nos recordara con carteles e incluso megafonía. Por otra parte, desde la Administración se realizarán los controles pertinentes. No obstante, un punto importante que siempre recuerdo es la vigilancia de menores pero este año con más razón, pues los niños deben ser entrenados en las nuevas normas y el aprendizaje está en la familia, así que toca estar con ellos en las instalaciones pendientes de su comportamiento y uso de las instalaciones más que nunca, por lo que los padres y tutores tienen un trabajo por delante para conseguirlo, tal y como lo han hecho, tan bien por cierto, con el confinamiento. Con un agua desinfectada que elimina la contaminación y unas instalaciones cuidadas con normas adaptadas a la nueva situación es seguro que la campaña se desarrollará con pocas incidencias, con la colaboración de todos. Es fácil visualizar, en estas condiciones, entradas ordenadas, terrazas tranquilas, vestuarios desinfectados con aforo controlado, vasos con uso por turnos y niños bañándose vigilados por adultos responsables. Es la nueva realidad y un reto que conseguiremos entre todos. Seguro.