¿Por donde empezar?
Actualizado el 21/05/2020 a las 08:19
¿Por donde empezar? Aún sin saber lo que queda, la conclusión mas relevante de esta pandemia sistémica es que las dos prioridades a preservar en una sociedad son la salud global y la espontaneidad, creatividad y naturalidad silvestre de sus niños: su sal y su luz. Desde una visión muy personal de los hechos, pregunto: ¿cómo hemos llegado a esto?, ¿porqué y para qué, esta reclusión global? El paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga destaca la infantilización evolutiva de la especie humana, referida tanto a los responsables de gestionar la crisis como a la conducta de la ciudadanía. Un confinamiento selectivo hubiera evitado muchas muertes, y permitido no interrumpir la actividad laboral, vida social y servicios. Existiendo aplicaciones informáticas para tener al instante el historial médico de todos los ciudadanos, ¿por qué en enero no se hizo uso de ellas y del teléfono, llamando a confinarse solo personas con factor de riesgo, y atender a domicilio evitando la iatrogenia y colapso hospitalarios y el caos sanitario conocido? Si en la primera década de este siglo, la expresión que hacia ver estar al día en autores de libros de autoayuda era inteligencia emocional, para está, y entre los que no queremos volver a la “normalidad” que existía y sí crear nuevos paradigmas convivenciales, sea inteligencia relacional, ya que la emoción que surge cuando se integra lo plural con naturalidad a favor de la igualdad de oportunidades, la sociedad se vuelve inteligente....y por ahí debemos empezar.