Situación excepcional, medidas excepcionales
Publicado el 18/04/2020 a las 09:03
Tras leer y escuchar los medios informativos sobre la rueda de prensa de la Ministra de Educación del miércoles 15 de abril, y tras mantener alguna conversación que otra con otros padres de alumnos de 2º de bachiller surgen algunas cuestiones que plantear. Cuando dice, y compartimos su planteamiento general, que la actual situación excepcional no puede convertirse en desventaja para el alumnado a la hora de hacer la evaluación, ¿no es una gran desventaja ir con el alumnado de 2º de bachiller a los exámenes presenciales de EVAU actualmente? Cuando habla del tipo de actividades de verano para algunos alumnos después de haber “estado tanto tiempo confinado”, ¿es que no habrá “estado tanto tiempo confinado” también el alumnado de 2º de bachillerato? ¿Les vamos a llevar a un nuevo encierro para preparar la selectividad-EVAU?
Cuando dice, y compartiendo de nuevo su planteamiento general, que la brecha digital es un problema para una parte del alumnado y reconoce que además hay otras brechas, ¿es que el alumnado de 2º de bachillerato, que se está jugando más que el resto del alumnado de ESO y bachillerato, no está siendo víctima de esas otras brechas? La brecha socioeconómica, por ejemplo: hijos e hijas de personas cuyos negocios han “echado la persiana”, que han visto suspendidos sus contratos de trabajo; hijos de personas a las que no les llegan las prestaciones; familias cuya vivienda no reúne las condiciones apropiadas para convivir varios miembros en un confinamiento tan largo, etc. La brecha emocional, tan dolorosa en aquellos hijos, sobrinos y nietos de personas que han fallecido sin acompañamiento y despedida familiar o en aquellos hijos de sanitarios, bomberos, policías, transportistas, cuyos padres y/o madres han tenido que alojarse fuera de sus hogares, etc. Estos hijos comprenden que esto no es ni justicia ni igualdad de oportunidades. ¿Es que el alumnado de 2º de bachillerato es especial y es impermeable a la dura situación social, económica, emocional que estamos viviendo? Los de 2º de bachillerato, ¿no necesitan esa ayuda emocional que la ministra reconoce necesita el alumnado en general? Y si la respuesta es sí, ¿pueden hacer los exámenes presenciales de la EVAU con el equilibrio y serenidad necesaria para que esos exámenes no queden desvirtuados?
Creemos que la solución buena no es posponer las fechas y aumentar la opcionalidad en el tipo de exámenes de la EVAU (exámenes maratonianos, por cierto) después del agobio, angustia, agotamiento y calvario por los que están pasando los adolescentes en general, y el alumnado de 2º de bachiller en particular. A nuestro modo de ver la solución es no hacer la selectividad en la coyuntura extraordinaria de alarma sanitaria actual. La solución podría ser obtener la nota de corte de acceso a la universidad con el expediente académico o, como en Francia, sustituir la selectividad por una evaluación continua o excepcionalmente. ¿No podrían ampliarse las plazas universitarias en los grados más demandados? La solución es dejar tranquilos al alumnado de 2º de bachillerato cuanto antes para que se centren en aprobar el curso y en avanzar, a distancia, con menos apoyo de sus tutores y orientadores que en una situación ordinaria, en las decisiones sobre qué quieren estudiar el año que viene. Es decir, cómo y desde dónde continúan construyendo su futuro profesional y proyecto de vida.
Esperamos que el plan B sea suprimir la selectividad. Nos gustaría que si así fuera no fuese porque la situación sanitaria no nos dejara otra alternativa. Nos gustaría que con tiempo suficiente los responsables educativos se adelantaran y dieran certidumbre con valentía y sentido común, entendiendo que hacer la selectividad este curso es un despropósito y una temeridad. Hacerla en este contexto desvirtúa totalmente lo que ha venido siendo la selectividad en los últimos cursos. En situaciones excepcionales se deben tomar medidas excepcionales, tal y como se está haciendo acertadamente en tantos otros asuntos determinantes en España en la actualidad. La supresión de la selectividad 2020, cuando recordemos dentro de pocos años la situación actual, será una anécdota. Su mantenimiento sería un desacierto. Como padres y madres decimos “No a la selectividad 2020”.