En segunda línea de fuego
Publicado el 18/04/2020 a las 09:17
Llevo varios días, por no decir semanas, intentando plasmar en papel lo que llevo días viviendo y pensando. La vida, la familia, el trabajo, el tiempo libre, vacaciones, el amor, vidas, muertes, abrazos, videollamadas, redes sociales... CORONAVIRUS. Empecé con un aislamiento preventivo por contacto con una compañera positiva el 1 de marzo, todavía no había llegado el tsunami a Pamplona... terminé mi aislamiento el mismo día que se decretó el estado de alarma, así que aproveché para salir “libremente” a hacer la compra y volver a casa con mi familia. Perdonen que aún no me he presentado, soy enfermera, tengo 32 años, y madre de una niña de 5 y un niño de casi 2. Mi marido también trabaja a turnos en lo que hasta ahora no sabíamos que era un trabajo esencial, bromeamos al decir que somos un matrimonio esencial. He visto como este dichoso virus priva de su libertad a los más pequeños y a los más mayores, he visto como este virus se ha llevado por delante a la mitad de mis compañeras de planta, una planta supuestamente libre de covid-19, este virus sabes cuando entra pero no cuando se va. Nuestra vida ha cambiado sin periodo de adaptación, ahora tengo que hacer turnos infernales de 12 horas en una planta supuestamente limpia, pero llena de pacientes con patologías graves que no pueden esperar a que esto pase, y no pueden estar acompañados de toda la gente que desearían por precaución. Tengo la suerte o la desgracia de no estar en primera línea de fuego frente a este virus, pero estoy en segunda peleando y luchando por los efectos colaterales, y siempre expuesta a que alguien de fuera nos lo traiga... Aún no entiendo como hay personas que no se lo toman en serio... la gente se muere sola, la gente padece sola, la gente tiene miedo, y nosotras no somos superheroinas, porque nosotras también sentimos, también padecemos y también tenemos miedo. Las eternas preguntas... cuando pasará? Cuando pase, como será? Podremos volver a abrazar a nuestra gente? Podremos volver a trabajar sin mascarillas? Podremos celebrar fiestas con los nuestros? Podremos irnos de vacaciones? Podremos, podremos, podremos? La eterna incertidumbre que ahora nos rodea no tiene solucion... solo hay que esperar, ser pacientes, como nuestros pacientes... por los que están y por los que ya no están... Seguiremos luchando, aplaudiendo, cantando, soñando... Gracias por quedaros en casa, nosotros nos cuidamos para poder cuidar de vosotros.