Frío en las almas
Publicado el 18/04/2020 a las 09:06
Asistimos como meros palmeros a la gran representación teatral de los gobiernos de España y de Navarra que han y siguen jugando con los muertos, ocultando y cuantificándolos como una mera y fría estadística. Como si no fueran personas, la mayoría han fallecido en la soledad más cruel por la imposibilidad de acariciar y sostener la mano amiga.
Cuánta tristeza y desolación estarán sufriendo tantas familias que han perdido a un ser querido sin despedirlas ni velarlas. Espero por el bien de nuestro pueblo que no ocurra como con las víctimas del terrorismo, que solo sean un leve recuerdo y una urgencia su olvido por el interés político. Esas víctimas y familias sólo han recibido el silencio miserable, más silencio e incluso desprecio. ¿Hay peor sufrimiento que además de la muerte clínica, la muerte civil? Es inmoral y una auténtica canallada que se intenten camuflar. ¡No, no son números, eran personas! Las víctimas de esta pandemia, la del virus y las del olvido, no pueden recibir silencio y más silencio y, dentro de unos años, como a los asesinados por la banda criminal ETA, hasta desprecio. Vivimos tiempos que nuestros gobernantes se han acostumbrado, sin ningún tipo de disimulo, a la mentira y al engaño. Más temprano que tarde el pueblo reaccionará y estos políticos advenedizos, sin catadura moral, tendrán que rendir cuentas. No podemos abandonarles. Por los abuelos, muertos en soledad y en residencias ratoneras. No son un dato estadístico, eran personas.
Se lo debemos a ellos, ¡por dignidad!