Solidaridad viral
Actualizado el 12/04/2020 a las 08:45
Un saludo, mis ánimos y felicitaciones para tod@s en primer lugar: tanto para los que están en primera línea, como para todos mis semejantes ratoncit@s confinad@s, como para ese personal invisible de limpieza y mantenimiento, una auténtica casta maldita que no se muestra apenas en los medios, supongo que para no hacernos pensar demasiado en la miseria y la esclavitud que conllevan ciertos empleos... Una reflexión: quizás, si son invisibles es precisamente por hacer tan bien su trabajo. El motivo de mi carta realmente es otro menos gris, nada menos que "La Gran Fiesta de la Solidaridad". Si algo podemos agradecer a este maldito virus es cómo nos ha hecho mejores personas. Espero con ansia nuestra vuelta a las calles, pues al fin se va a producir "El Verdadero Milagro Humano de la Solidaridad": a partir de ahora, ni un solo ser humano, animal, planta o piedra volverá a pasar hambre, sed, frío, calor ni otro sufrimiento, jamás, mientras la generación COVID-19 pueda impedirlo; ni un solo menor sin escolarizar; ni una privatización; ni un desahucio; ni un baco ladrón; ni un solo trabajador explotado o con su salud maltrecha a causa del trabajo; ni una embarcación más hundida sin rescate o puerto de acogida; ni una frontera más cerrada a refugiad@s, ni una sola injusticia, nunca más la corrupción y el egoísmo... A partir de ahora vamos a comportarnos como verdaderos héroes. Una de las cosas que me hace sacar lo mejor de mí en esta incierta etapa, es que, nada más salir de aquí, en primer lugar se pondrá fin a la pobreza y a la violencia en todos los continentes del planeta. Por último, ya que la vacuna europea para el COVID-19 puede ser comercializada en menos de un año, estoy segurísimo de que la vacuna para el virus Ébola está a punto de salir ya también a la calle (y no tiene nada que ver que no nos toque tan de cerca, o que ellos sean tan 'morenitos'), quién sabe si el mes que viene, quién sabe si justo antes que la del SIDA y la Hepatitis, todo depende de la voluntad y la inversión de nuestros futuros gobernantes iluminados. Y todo esto será posible gracias a que hemos aprendido, por fin, a "hacer el bien sin mirar a quién", como esos buenos cátaros que nos antecedieron alguna vez. Aunque les parezca que solo busco hacer el payaso con tal de ser viral, no me entró un repentino ataque de ñoñería, pues estoy muy feliz y esperanzado. Gracias por su tiempo, salud, suerte y nos vemos para construir algo diferente, muy pronto. Saludos, cuídense.