La tormenta perfecta
Publicado el 24/03/2020 a las 08:44
Hace unos pocos días, las noticias de portada en todos los medios de difusión eran las manifestaciones de la gente del campo. Toda la prensa y las cadenas de televisión sacaban en primera página imágenes de las filas de tractores ocupando carreteras y calles de las principales ciudades españolas. A pesar del poco tiempo pasado aquellas imágenes han quedado para el recuerdo, pues ahora el problema que nos asola es el temible Covid-19, el dichoso Coronavirus.
Siendo consciente de que la única manera de frenarlo es practicando un parón total de la actividad de al menos un mes (aunque ojalá sea menos) y solidarizándome con todas las familias de las víctimas y con todos los contagiados, paso a hacer una reflexión que creo que a todos los ganaderos nos quita el sueño.
Empezamos a estar cansados de que nuestro sector y, más concretamente la ganadería de ovino, siendo una de las más respetables con el medio ambiente, lleve siempre las de perder. ¿Por qué? Nosotros no podemos hacer ERTES porque tanto las empresas como los autónomos que pertenecemos a este sector no podemos dejar de atender diariamente a nuestros animales, no podemos hacer teletrabajo y, para más inri nos están empezando a devolver tanto los animales vivos como las canales sacrificadas. En Navarra, más del 80% de la producción de la cabaña de ovino corresponde al cordero lechal y como el consumo de este está destinado a la hostelería y la actividad de esta última ha parado en seco, no podemos dar salida a nuestro producto.
Si nuestros animales consumen - y por tanto gastan- todos los días del año ya que no los podemos “desconectar”, si nosotros no podemos hacer ERTES porque tenemos que atenderlos y si el consumo se ha venido abajo según dicen las cadenas de distribución, ¿cómo vamos a poder hacer frente a los compromisos con nuestros acreedores? A mí se me escapa la solución a este cataclismo. Lo único que se me ocurre es hacer una petición a todos los consumidores, que son los que de verdad pueden ayudarnos. Que por favor se acuerden de nosotros y pidan nuestra carne porque es necesaria para la salud y más en estos días de pena y zozobra, ya que aquí en España se producen carnes de muchísima calidad y con suficientes garantías sanitarias.