Necesitamos mensajes positivos
Publicado el 23/03/2020 a las 08:07
Intento animar a una amiga que ve la botella medio vacía en vez de medio llena. Le digo que hay pensar y escribir en positivo, quererse, procurar ser feliz ... Le animo a que salga al balcón a aplaudir, que verá el mundo de otra manera. Me bombardea con whatssaps pesimistas que dicen cosas como las siguientes: El “experto” portavoz del Gobierno en el coronavirus Fernando Simón predijo el 31 de enero que la enfermedad apenas nos afectaría, y que en España como máximo se producirían “algunos casos”.
Menos mal que solo iban a ser algunos. Pese a esa pifia y a otras parecidas, Pedro Sánchez lo ha mantenido en el puesto. Pero quien mantiene en una tarea a un incompetente es porque él mismo es otro incompetente en igual o mayor grado. Y es el que lleva el timón de nuestra nave. Nadie puede dormir tranquilo si piensa en la gestión que el incompetente puede hacer con el provenezolano de la crisis económica que va a provocar el virus.
Antes del 8 de marzo los médicos y Bruselas aconsejaron no permitir manifestaciones, y el día 8 el Gobierno sabía que la expansión del virus era rápida y creciente. Pese a ello no tuvo el menor escrúpulo en juntar a miles de personas en las manifestaciones feministas favoreciendo un contagio masivo. Él mismo es pues el causante y responsable de muchos contagios. ¿No hubo ahí delito contra la salud pública? Los guantes azules de látex de la ministras de Educación Celaá y de la Vicepresidenta Calvo para no contagiarse prueban que conocían el peligro. Pero a las y los que sacaron a la calle no les dijeron nada, los engañaron al más puro estilo Sánchez. Desbordado por la situación provocada por su tardanza en reaccionar y por su deficiente capacidad de gestión, el Gobierno ha pasado en cinco días, en una pirueta típica de Sánchez, de reunir multitudes, a encerrarnos en casa. A todos menos a los que tienen perros. Le importan más las necesidades de los perros que las de los diabéticos y otras personas cuya salud exige caminar diariamente.
También tiene tonos sombríos el cuadro que pinta de Navarra: la franquicia del PSOE que gobierna en Navarra -dice- no desentona de su sede central en lo referente a eficacia, gestión o veracidad: Chivite malgasta seis millones de euros cada año en pagar sueldos a amigos y socios a los que ha colocado en puestos que en legislaturas anteriores, por ser innecesarios, no existían. Por otra parte no ha tenido empacho en pactar con Bildu después de prometer no hacerlo. Además anduvo presumiendo de ser ella y no Esparza la defensora de la foralidad navarra tras aceptar sumisa que Aitor Esteban negociase en Madrid asuntos de Navarra como si fuéramos la cuarta provincia de Euskadi. Como si ella, presidenta de Navarra, fuera una menor de edad que ha de estar tutelada o subordinada a un adulto, el nacionalismo vasco. Y no hace mucho ha acusado a Navarra + de estar en las barricadas tras someterse ella a la exigencia de Bildu de excluir absolutamente a esa coalición de partidos de toda negociación. Buena discípula de su maestro Sánchez. Nos merecemos gobiernos que no nos mientan y que sean eficaces y sepan resolver los problemas. No agravarlos.
Le digo que tiene razón pero que se anime, que conseguiremos que las cosas mejoren, que unidos venceremos al virus y nos libraremos de los malos gobiernos.