Nuestros desastres

Santiago Pangua Cerrillo|

Publicado el 29/01/2020 a las 08:13

Digo nuestros desastres ya que somos nosotros con nuestras acciones u omisiones los causantes de los desastres en las que tenemos mayor o menor responsabilidad. Todos deberíamos asumir nuestro grado de responsabilidad y solamente asumiendo nuestra culpa y reconociendo la posibilidad de acción conseguiremos reducir el riesgo de desastres. Nuestro grado de responsabilidad está relacionado con el deber y posibilidad de acción que tenemos. En primer lugar, los políticos ya que pueden tomar decisiones rápidas y vinculantes para resolver los problemas verdaderos de la sociedad, como lo es la reducción del riesgo de desastres. Sus decisiones no deben seguir marcadas por el barómetro electoral, los intereses particulares o la permanencia en el poder, ya que es necesario tomar decisiones innovadoras que propicien la participación ciudadana en la prevención, protección, preparación y recuperación.

Percibir los peligros naturales, tecnológicos y antisociales requiere de un proceso educativo. Cabe preguntarnos por el interés de nuestro sistema educativo en fomentar la cultura preventiva, sus programas, sus prácticas, sus cualificaciones y el tiempo dedicado a la formación preventiva. Sin formación para percibir los peligros ni capacidad para evaluar los riesgos, ni valores sobre el respeto a la vida, las personas son muy vulnerables. Los ciudadanos somos un colectivo muy diverso, hay personas que desarrollan labores importantes: inventan, proyectan, construyen, organizan, influyen, comunican… Es necesario que todas ellas consideren e integren la prevención en sus decisiones, así como el fomento de la resiliencia, una capacidad que el hombre moderno ha perdido en relación con el hombre primitivo que tuvo la facultad para resistir y sobrevivir ante los múltiples desastres que le acontecieron. Como podemos comprobar nuestros servicios esenciales de electricidad, comunicaciones, gas, agua y transporte son muy vulnerables ante los desastres naturales, igualmente la capacidad de respuesta ante posibles pandemias, la seguridad alimentaria y la concentración de la población en grandes núcleos deben ser evaluadas. Todos los ciudadanos tenemos nuestro grado de responsabilidad en la reducción del riesgo de desastres y si no estamos haciendo nada al respecto, creo que sería necesario un cambio de actitud para afrontar los nuevos tiempos que se avecinan.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora