La chapuza de la N-121 A
Publicado el 15/01/2020 a las 08:13
Cuando alguien busca en cualquier diccionario la definición de la palabra “chapuza” encuentra la siguiente acepción: “Trabajo hecho sin técnica ni cuidado o con un acabado deficiente”. Echo en falta otro sentido a esta palabra y que tranquilamente podría ser aceptada por los académicos de la Real Academia Española de la Lengua y sería la siguiente: “Todas y cada una de las soluciones adoptadas y por adoptar para mejorar el tránsito de vehículos en la N 121 A”.
Es inaceptable e indignante la situación actual de la vía de comunicación de mayor tránsito de vehículos pesados en Navarra dirección a Francia y que, casualmente, es también la vía de comunicación de muchos navarros diariamente hacia sus lugares de trabajo o simplemente el colegio de sus hijos.
Durante muchos años los usuarios de esa vía hemos visto cómo todos los inquilinos que han pasado por el Gobierno de Navarra han hecho caso omiso a las necesidades de todos los ciudadanos de esta zona de la comunidad adoptando como soluciones parches que no han hecho nada por mejorar la situación. Esta situación llega a ser sangrante cuando se han gastado ingentes cantidades de dinero con vías de comunicación con la Autovía del Pirineo o Autovía a Logroño, cuyo flujo de tráfico es irrisorio comparado con la N 121 A. Si no me creen hagan la prueba. Vayan un día entre semana a Sangüesa o Mendavia. Si no les da el sueño, les pago una comida. Si alguien tiene dudas de la cantidad de tráfico para muestra un botón. Cuando uno es padre y monta a sus hijos en el coche para realizar un trayecto busca todas y cada una de las formas posibles para hacerles ameno el viaje. Evitamos los típicos y desesperantes “papá falta mucho o papá cuando llegamos”. Se me ocurrió decirles, en forma de juego, de contar los camiones que nos encontrábamos en el trayecto Burutáin-Salida Oronoz-Mugaire. Íbamos a tomar un café a Elizondo. Comenzamos… De Burutáin a Olagüe, 12 camiones. De Olagüe al cruce de Lanz, 25 camiones. De Lanz al primer túnel de Belate, 40 camiones. Del primer túnel de Belate al segundo, 50 camiones. Del segundo túnel a la salida de Oronoz Mugaire, 72 camiones. ¡72 camiones! En un trayecto de 25 km y 20 minutos de tiempo. Solo contado los camiones de bajada. Eso sin contar los que iban en nuestra dirección y sin contar los turismos. Solo transporte pesado. Extrapolen estos datos a todo un día y tiemblen. Pues esta situación todos los días del año. ¿Realmente no son datos para tomar medidas urgentes y efectivas?
Para evitar seguir malgastando dinero en parches ocasionales le aconsejo al Gobierno de Navarra que de una vez por todas tome cartas en el asunto y tenga voluntad de solucionar esta situación. El tercer carril que se plantea no sirve para mejorar el tránsito, sino para poner en riesgo más todavía a los usuarios de esta vía. El tercer carril es una vía de escape y de desahogo de todos los turismos que van en caravana detrás de varios camiones y que cuando llegan a él se abre la veda. Indios contra vaqueros. Adelantamientos de riesgo a altas velocidades de varios camiones a la vez y que obligan a realizar maniobras peligrosas para volver nuevamente a un solo carril. Cedo, no cedo, fuerzo para adelantar, me da tiempo, no me da tiempo, freno, no freno, etc… Todo esto sin contar que viene alguien de frente en dirección contraria. Y cuando en estas situaciones te entra la duda, las consecuencias suelen ser nefastas. La única solución para este trayecto a Irún es la realización de una autovía. No hay otra. Todo lo demás es alargar el problema y gastar dinero para nada. La autovía favorece el tráfico, mantiene a los vehículos a una velocidad constante y aunque parece ridículo decirlo, hay una mediana que evita el encontrarte a alguien de frente. Además de facilitar las vías de comunicación a Francia, en la que nos plantaríamos en poco más de treinta minutos de Pamplona.
Aprovechando estas líneas quisiera transmitir mi pésame a la familia de los últimos fallecidos en Olagüe este fin de semana. Esperemos que sean los últimos.