Fiesta de los Reyes Magos
Publicado el 30/12/2019 a las 08:03
Estando ya próximos a celebrar la solemnidad de la Epifanía del Señor, conocida popularmente como la festividad de los Reyes Magos, es esta una fecha propicia para contemplar esa belleza e ingenuidad contenida en las miradas infantiles, también para adentrarnos en su maravilloso mundo, tan cargado en estos días de ilusiones, al tiempo que aguardan expectantes la inminente llegada de la noche por excelencia, la noche en la que esos personajes de los Reyes Magos cobran visibilidad, y se muestran ante los ojos de todos nosotros con esa vistosidad propia de la cabalgata que lleva sus nombres: Melchor, Gaspar y Baltasar.
Pero aunque este sea uno de los marcos de referencia dominantes que acompañan a la percepción de dicha fiesta, sin embargo el termino Epifanía, en su traducción del griego, señala y significa otro tipo de manifestación o descubrimiento, cual es el hecho de la revelación de Dios a todos los pueblos.
Una manifestación que aquellos hombres sabios, provenientes del lejano Oriente, en su camino emprendido de incesante búsqueda de la verdad supieron interpretar, otorgando significado a aquellos signos percibidos: seguir el rastro de aquella estrella luminosa les condujo al descubrimiento de la verdad, al hallazgo de María y José y del Niño Dios, envuelto en pañales y recostado en un pesebre.
Hoy en nuestra sociedad aparecen ciertos sectores que se muestran complacientes y seguros de si mismos respecto de algunos de sus logros y adquisiciones, dando la impresión de no querer abrirse en la búsqueda de la verdad a otros horizontes, que no sean los que ellos han ideado.
Sin embargo mientras la noche se va echando y adueñando poco a poco de todo, allí en la lejanía del firmamento vemos encenderse luces, son las luces de los corazones en los que habita la sonrisa de la esperanza, son las luces que en la noche siguen acogiendo al Niño Dios, Ese Niño que al nacer nos unió el cielo y la tierra.
Amelia Guisande González