¿Qué hemos hecho con la Navidad?
Publicado el 23/12/2019 a las 08:19
A nadie se le escapa que la Navidad ha perdido su espíritu. Muchas personas sienten rechazo a la hora de desear feliz Navidad. En su lugar expresan felices fiestas, pasarlo bien, o que os regalen muchas cosas.
Me quedo con esto último: los regalos y el consumo para definir a lo que en realidad se evoca actualmente el 25 de diciembre. El pistoletazo de salida (27 días antes) es el importado americano Black Friday - viernes negro-, se encienden las luces de las ciudades y los políticos nos desean feliz Navidad. A partir de ese momento, todo es luz, felicidad y sonrisas falsas aflorando lo más superficial de ser humano.
Todos los comercios abren más días y más horas, ¿para ofrecer mejor servicio? No, para que consumamos más.
Gasten, señores y señoras, aprovechen diciembre que nos trae: las insoportables cenas de empresa, el impresentable amigo invisible, cotillones de año nuevo, Reyes, Papa Noel…
No le llamemos ya Navidad, llamémosle `ConsumNavidad’, o fiesta del consumo. En estos días padeceremos lacrimógenos programas de televisiones y radios abarrotados de publicidad, llamados solidarios. Donde por una simbólica cantidad podremos lavar nuestras conciencias, ayudando económicamente a unos niños con mocos y desnutridos. Solidaridad durante unas horas. Al día siguiente, los niños continuarán con su miseria y los donantes en su mundo confortable.
En medio de tanta hipocresía y banalidad, probablemente todavía exista espacio para un poco de nostalgia y recuerdo de lo que un día no tan lejano supuso la Navidad; fechas en las que la gente era capaz de ser más tolerante, más amable, bajar su nivel de crispación e incluso de parar por unas horas las guerras.
¿Qué hemos hecho con la Navidad?