Sin un ápice de autocrítica
Publicado el 07/12/2019 a las 08:39
Creo que ni ellos mismos, nunca jamás, en su génesis ni en sus más optimistas y oníricos pensamientos, desde la primera asamblea hasta la aberración de la firma de Oldartzen, hubieran llegado a imaginar su persistencia, su grado de normalización y aceptación política y social, y sobre todo su trascendencia y por lo tanto su éxito en la vida de Euskadi, de Navarra y de toda España a día de hoy en pleno siglo XXI después de casi mil asesinatos (aproximadamente 300 sin resolver ). Sin un ápice de autocrítica, sin pedir perdón - salvo a los que ellos consideran como “daños colaterales”- y sin ser capaces siquiera de deslegitimar el uso de la violencia para la consecución de cualquier fin. Y esto gracias a todos aquellos a quien tamañas miserias y crímenes parecen no haber tenido importancia cuando ha interesado o interesa su compañía. Esto es memoria histórica, de la conveniente... “Enhorabuena” a los premiados y a sus colaboradores, sobre todo a estos últimos; sin ellos, sin su acompañamiento, todo esto no estaría siendo posible. Para semejante viaje no hubiéramos necesitado tan pesadas alforjas.
