Cuidemos la vida y la tierra
Publicado el 01/12/2019 a las 09:29
Mi madre nació y creció en un pueblo del valle de Yerri-Deierri, cerca de Estella-Lizarra. Mi abuela, muy joven, iba desde el pueblo hasta Estella andando por el camino San Lorenzo a vender huevos al mercado de los jueves, con frío o con sol. Yo oí contar esto a mi abuela una y mil veces. Mi abuelo, su marido, fue tratante de ganado, llevaba una furgoneta, la gorrinera, y también iba al Mercado de Estella, entre otros mercados, a vender gorrines.
Este tipo de historias que muchas hemos escuchado tantas veces en casa a sus protagonistas son historias de vida, de vida rural, de vida real. Este tipo de mercados de venta directa alimentaron a nuestros antepasados, queremos que nos alimenten hoy y ojalá alimenten a las futuras generaciones. Somos porque ellas y ellos fueron y porque sembraron para nosotras y esto nos recuerda que sin los pequeños productores del mundo rural no sabemos qué terminaremos comiendo ni en qué condiciones.
Estas historias de vida que contaban mi abuela y mi abuelo ocurrieron hace entre 60 y 80 años, no es mucho tiempo en realidad. La tecnología ha llegado pero no debiéramos olvidar que la naturaleza nos ofrece sus recursos de vida para cuidarlos y no para esquilmarlos. Parece que los seres humanos no somos conscientes de nuestra dependencia del medio para sobrevivir.
Hoy en día hay muchas personas que compran en grandes superficies o por internet sin percatarse que todo lo que comemos y consumimos proviene de la tierra y de las manos de quien lo produce, parece que este concepto se nos ha olvidado. No hay costumbre de poner cara a quien ha producido la lechuga que comemos. No damos ninguna importancia a lo que verdaderamente importa: la sostenibilidad de nuestro medio, la justicia de las condiciones de trabajo de quien lo produce y una alimentación suficiente y sana para todas las personas. En favor de una alimentación sostenible ha venido a contribuir ‘Plazara’, los mercados que se desarrollan los segundos sábados de mes en Estella, espacio de compra y venta directa de producto fresco, de temporada, de cercanía, saludable, justo, sostenible, cultivado y elaborado en tierra Estella. Tenemos que ser conscientes que sobrevivir a las grandes cadenas de la alimentación y los grandes mercados que despersonalizan y tiran los precios, no es fácil, no dejemos perder estos espacios. Este mercado viene a ser una continuación de aquel mercado donde mi abuela y mi abuelo vendían huevos y gorrines y es una gozada que se esté tratando de recuperar, no sin dificultades y con mucho esfuerzo.
La actual alcaldía del ayuntamiento de Estella ha venido a cuestionar este mercado, es triste que lo que es un bien para toda la zona de tierra Estella se quiera ahora abandonar no sé muy bien por qué razón. Espacios como este necesitan de la implicación de las administraciones públicas ya que miman los productos sanos y de calidad, la vida en el medio rural y el cuidado del medio ambiente. Somos muchas las que queremos estos mercados. O cuidamos la vida y la tierra y contribuimos firmemente a ello o nos convertiremos en almas en venta en la estantería virtual de algún gigante de internet.
