Por favor, no me toques el pelo
Actualizado el 14/11/2019 a las 08:21
Cuando era pequeña, recuerdo escuchar a menudo la pregunta: “¿Por qué nunca te peinas?”. Y es que, esta pregunta, teniendo el pelo afro, era muy recurrente, hasta el punto de sentirme obligada a planchármelo a diario. También lo era el hecho de que la gente me tocase el pelo sin mi permiso por el simple hecho de ser distinto al suyo. Me ha llevado mucho tiempo aceptarlo y dejar de intentar encajar en los cánones occidentales, pero ya me he cansado. Para mucha gente el pelo es solo pelo, pero para mí es parte de mi identidad, y por eso ahora lo llevo al natural. El hecho de que mi pelo sea distinto al del resto no significa que se pueda tocar. Eso, a parte de ser de mala educación, es una micro-agresión. Por lo tanto, ponte en mi piel por un momento y pregúntate cómo te sentirías si un desconocido te preguntara si te puede tocar el pelo. ¿Le dejarías? Seguramente no. Así que por favor, no me toques el pelo.
