Prevención y diagnóstico
Publicado el 12/11/2019 a las 08:10
Hoy se celebra el día contra la neumonía, esta enfermedad que muchos han oído hablar y otros han padecido: debemos darnos cuenta de la importancia que tiene en la actualidad - según el Instituto Nacional de Estadística hay un incremento de defunciones respecto al 2014 producido por esta enfermedad-. Otro aspecto reseñable es que el número de casos que se producen están muchas veces relacionados en pacientes con patología de riesgo como los diabéticos, insuficiencia cardíaca y enfermedad pulmonar obstructiva crónica, así como los pacientes mayores de 65 años, los cuales el padecer una neumonía no sólo aumenta el riesgo de muerte si no también incrementa el riesgo de empeorar sus patologías de base, disminuyendo su calidad de vida considerablemente.
La tasa incidencia en España de la neumonía adquirida en la Comunidad es alrededor de 463 casos por 100.000 habitantes, pero estos casos entre los mayores de 65 años suben a casi 1.400 por 100.00 habitantes, provocando cerca de 10.000 hospitalizaciones al año en toda España. Para el tratamiento de esta enfermedad es fundamental el diagnóstico y tratamiento precoz, que en caso de ser bacteriana deberíamos de usar un antibiótico. El tipo de bacteria más frecuente es el neumococo, del cual afortunadamente tenemos vacunas con lo que evitaríamos en mucho casos tener la enfermedad, aunque desgraciadamente no somos conscientes de ello y por ello no apreciamos esta medida preventiva en su justa medida. La vacuna antineumocócica no cura la neumonía, evita que pasemos la enfermedad. Hoy hay dos vacunas en el mercado, una la que se financia a la mitad de los españoles y la otra al otro 50%; una la Conjugada que evita portadores lo que hace que se contagie menos la enfermedad, que perdura más en el tiempo y es la que se pone a los niños. Y la otra, la Polisacarida, que es más barata y que no evita portadores, pues pierde eficacia con el paso del tiempo. Navarra financia esta última vacuna que siendo más barata puede resultar bastante más costosa si analizamos los costos de hospitalización, pruebas complementarias y consultas, además de los costos intangibles. Sorprende que enfermos como los bronquíticos crónicos que tienen una mayor incidencia de neumonías no tengan la máxima cobertura vacunal. La infección neumocócica en el paciente con EPOC y con otras patologías respiratorias crónicas puede producir exacerbaciones agudas, progresión de la EPOC, hospitalización y aumento del riesgo de muerte. Además, estudios epidemiológicos han mostrado que las infecciones del tracto respiratorio y la neumonía neumocócica se asocian con un mayor riesgo de complicaciones cardíacas, incluyendo infarto de miocardio, arritmias, o empeoramiento de una insuficiencia cardíaca previa. Los ciudadanos deben empoderarse y tomar conciencia sobre el problema de su salud, deben ser activos en su propio cuidado, informarse sobre las diferentes medidas que tienen que adoptar, entre ellas dejar de fumar, una dieta equilibrada, ejercicio físico y aprovechar los medios que nos da la ciencia como las vacunas. Y ya se sabe, ante cualquier duda pregunte a su médico de Atención Primaria que es el que mejor le conoce y mejor le puede aconsejar.
Manuel Mozota Núñez, presidente de SEMG, Sociedad Española de Médicos Generales y de familia en Navarra).