La verdadera Cataluña
Publicado el 21/10/2019 a las 13:41
Nunca suelo pronunciarme sobre temas políticos en redes sociales porque dentro de mis seguidores hay gente muy variada y trato de no mezclar amistad con política.Sin embargo, tras los hechos acontecidos estos últimos cinco días en Cataluña, siento la GRAN necesidad de hacerlo porque me parece que todo lo que está ocurriendo es una injusticia.Es injusto para Cataluña y para los catalanes (incluidos los independentistas). Los medios de comunicación y las redes sociales están constantemente mostrando imágenes y vídeos de las batallas campales que se están produciendo en las calles de Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona y esto, está provocando que los países vecinos adviertan a sus ciudadanos del peligro que supone viajar a Cataluña. Sinceramente, me da mucha pena que la gente se quede con esta imagen de Cataluña porque se aleja mucho de la real. No soy catalana, pero este verano me he enamorado de Cataluña, de su gente, de sus playas, de su buen tiempo, de su Estrella Damn, de su música, de sus calles. Este verano he descubierto que la Costa Brava es un trocito de Cielo en la tierra: sus rocas, su agua cristalina, su arena, su “Camí de Ronda”Con todo esto, quiero decir que la imagen de Cataluña que estamos viendo en los telediarios no es la real, ni mucho menos. Las barricadas, la gente lanzando piedras, la locura que se ha desatado en las calles… no representan a Cataluña ni a los catalanes. La gente que ha sembrado el caos en las calles son una MINORÍA.Sé (de primera mano) que hay muchos independentistas catalanes a los cuales, estos actos no les representan. La violencia, en mi opinión, es fruto de la rabia, de una intranquilidad interior que ha alcanzado su límite. La violencia es sinónimo de vacío y de infelicidad. Y, lo siento, pero eso no representa a todos los catalanes sino a una GRAN MINORÍA.La publicación de la sentencia del próces ha sido la excusa perfecta de esta gente para sacar a la luz esa rabia interior y, su condición de independentistas se ha convertido en la máscara que trata de esconder ese vacío. Me da mucha pena que estas personas se sientan realizadas al seguir las indicaciones de un presidente de la Generalitat que, mientras sus “súbditos y fieles seguidores de la República Catalana” se dan de palos con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, él se está frotando las manos desde su casa, mientras observa de forma pasiva cómo se produce la autodestrucción de su apreciadísima República.En resumen, todo lo ocurrido en los últimos días representa a una muy pequeña parte de la población catalana y me parece muy injusta la imagen que se está dando de Cataluña tanto a nivel nacional como internacional. Cataluña no es lo que estamos viendo últimamente en los telediarios. Ni siquiera la gran mayoría de la Cataluña independentista se siente identificada con todo lo sucedido recientemente.Cataluña es mucho más que todo esto. No nos dejemos engañar por esta minoría. AES. 19 años.