“Progresistas” y de 'derechas'

Javier M. Elizondo Osés|

Publicado el 03/06/2019 a las 09:14

Tengo que confesarles que estoy hastiado de los lenguajes que se vienen utilizando machaconamente en nuestra política actual y que, creo, empezaron allá por el gobierno de un señor que se encontró con el mando, por sorpresa, tras un terrible suceso y su detestable gestión política. Me refiero, al margen de los “atentados verbales a nuestra lengua común” a las continuas alusiones a los “gobiernos de progreso” en contraposición a las llamadas “derechas”. Se ha convertido el mantra “de progreso”, en recurso de todo aquél político que quiere conseguir algo, sin explicar que las verdaderas razones de ese “algo” suelen ser la obtención de sus propios beneficios políticos personales. Incluso me atrevería a decir, sin temor a equivocarme, que se le puede quitar la palabra intermedia. “Pillar” un puesto es todo “un subidón” en sus cuentas particulares -y un posible seguro para el futuro-, para muchas personas que no saben hacer otra cosa que vivir de la política y que, ni en sueños, hubieran creído poder cobrar lo que cobran. Así pues, tenemos que el variopinto mundo ideológico de la llamada “izquierda” (alguien me va a tener que explicar cuál es el verdadero concepto de izquierda para ellos) habla continuamente de “pactar” exclusivamente con fuerzas de progreso, ejercitando una suerte de veto infranqueable a todo el que no sea de su cuerda, a los que reúne como ovejas descarriadas en su concepto global de “las derechas”. Es decir, todo aquel que no les vote, pertenece a ese grupo, cuyo nombre más genérico suele ser “fachas”. Sí hombre, usted que me está leyendo, es un “facha” por no votarles. Así como suena. Y debe tomar ejemplo de ellos si quiere salvarse, a través de tomar nota y emular todos sus ejemplos, de los cuales venimos siendo obsequiados por sus “líderes y lideresas” sin que se les caiga la cara de vergüenza. Por repetidos, no los voy a mentar aquí de nuevo (ya les están dando de su propia medicina en múltiples foros).

En otra línea menos escorada a la supuesta izquierda que, según ellos, les define, tenemos a otros que practican la misma regla y son capaces de “hacer manitas” con partidos nacionalistas de corte tradicional como los sobrevenidos de la Convergencia i Unió catalana, o el PNV. Ambas tendencias, representantes de las más hermosas líneas para conformar “gobiernos de progreso”. No me dirán que el ideario de estas formaciones no se acerca al ideario de progreso, cuando es exactamente lo que consiguen. Hacer progresar sus ámbitos (aquí, actualmente, hay que quitar a los catalanes, por motivos más que obvios) a costa de estar utilizando la moneda de su poder institucional, a cambio de los apoyos que se precisen, al lado que corresponda en cada momento. No solo lo hacen por dinero. También para conseguir sus objetivos políticos. Tenemos el ejemplo en Navarra donde vamos directamente a un gobierno de coalición entre el PSN y Geroa Bai (PNV) -con los apoyos y/o abstenciones de otros “progresistas”, algunos de “calado”- siguiendo las instrucciones recibidas del “mando operacional en Madrid”, tras los contactos y “avisos” pertinentes, del “mando operacional de Bilbao”. Así, nos comulgaremos, un día cercano, con una presidenta socialista que tendrá que seguir cumpliendo con la hoja de ruta nacionalista (en el trasfondo derivado de los acuerdos a los que haya tenido que llegar), sin pensar en que Navarra tiene una población mayoritaria que, creo, le gustaría saber por qué hay que seguir la ruta de terminar perdiendo la identidad propia para entrar en un supuesto “paraíso terrenal” (qué pena no se pueda vislumbrar ese futuro para ver la realidad de un hecho así, para los navarros…). A mí, personalmente, me gustaría saber porque la dirección del PSN se arroga el derecho de suponer que sus 70.000 votantes lo han hecho para ver este final. Sobre todo, cuando una gran parte de ellos pertenecen a la Ribera de Navarra. Zona que, indudablemente, está exigiendo formar parte de “Euskalherria” o de, al menos, Euskadi, desde tiempos inmemoriales, ¿verdad?

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora