Relaciones tóxicas
Publicado el 12/05/2019 a las 00:08
No hay nada más humillante que no te respeten y tú sigas ahí babeando misericordia. A veces no existe explicación racional que determine el porqué. No hay nada más denigrante de los mal llamados ”humanos“ que humillarte pidiendo respeto. Cuando no existe simplemente hay que aceptarlo y retirarte; nunca humillarte como indigente emocional. El respeto no se negocia. Humillarte ”clamando” respeto es no merecerlo en absoluto. El respeto se edifica no destruye. Mendigar respeto es provocar para que encima de que no te respeten, te tengan rabia por la indignidad. Es difícil amar a alguien que se humilla por respeto. Hay que saber retirarse, irse con la cabeza en alto aun con el rostro envuelto en lágrimas. No necesitas a nadie que te complete. Naciste completo. No te confundas. No debes "ganarte" su respeto. El respeto no se gana, respetable se es. Tu necesidad es directamente proporcional a la vulnerabilidad de caer en una relación tóxica. Sea del tipo que sea. A veces vendrá disfrazada de "buenismos", otras de "salvadores". Pero no dejará de ser la misma música con distinta letra. Si sientes que dicta tu conducta es tóxico. Si no respeta tus tiempos es tóxico. Si te compara constantemente con otros... es tóxico. Si te sorprende con mil y una historias para no dormir es tóxico. Si intenta ponerte en contra de tu entorno es tóxico. Si se aprovecha de tu vulnerabilidad es tóxico. Si utiliza su posición de poder para ilfluir en tu conducta es tóxico. Cierto es que todos somos a fin de cuentas conductistas pero, a veces, mejor ser funcionalista. William James decía: "Solo hay una causa del fracaso humano. Y es la falta de fe del hombre en sí mismo". Cree en ti y comprobarás que sus argumentos son en realidad como el pulpito de los cobardes.