Si te apetece discurrir sobre ello (2)
Publicado el 02/04/2019 a las 17:49
(Sigue.) Ya sabes cuál es el orden de prelación: primero, la obligación (la tarea que debes coronar, culminar, y con más razón si te has comprometido a llevarla en un plazo convenido o fijado a cabo) y, después, la devoción. Debes tomar las respuestas a mis correos como un mero divertimento opcional tuyo, nunca como un deber. Aunque yo jamás (si la memoria no me falla) haya dejado de responder. Siendo realista, nuestros sobrinos (me gusta que pienses que son entrañables y, asimismo, que seas optimista y augures o pronostiques para todos ellos, hembras y machos, los tuyos y los míos, un futuro estupendo; ojalá tengas razón), dado que son varios (los míos son ocho, cinco féminas y tres varones), me temo que unos lo tendrán más fácil o mejor que otros. No sé por qué, pero es lo que intuyo (y ya sabes que la intuición, si llamamos así a ese conocimiento instantáneo y evidente que acaece sin necesidad de razonamiento, no es percepción exclusiva de las mujeres). Celebro haber mejorado la urdidura (o “urdiblanda”). Sí, pero no quiero meter la pata, dándote datos inexactos sobre ella. Otro (de tu amigo Otramotro). Ángel Sáez García angelsaez.otramotro@gmail.com