La nueva heroína del siglo XXI
Actualizado el 12/01/2019 a las 09:10
¡Apuesta 10 euros a que el equipo local acaba llevándose el partido y gana 60! Este tipo de frases oímos todas las semanas en los eventos deportivos. Particularmente en el Sadar, dónde no paramos de ver anuncios de apuestas deportivas en el vídeo marcador. El número de anuncios en TV, prensa, internet de esta “rápida y sencilla” manera de ganar dinero han crecido exponencialmente en los últimos años. Debido a esto y a la extrema facilidad para acceder al juego, no es raro encontrar titulares en prensa tales como “Apuestas deportivas y el juego por Internet generan una “avalancha” de ludópatas veinteañeros en Navarra.” Personalmente creo que se veía venir de lejos que esto iba a pasar. Adolescentes como yo, apoyamos al equipo de nuestra tierra con una camiseta donde el logo de una empresa de apuestas predomina en la elástica roja. Escuchas bet365 y lo asocias al Madrid de todos tus ídolos y miles de ejemplos que como estos que reinan en el deporte más visto de la actualidad. Es obvio que la tecnología avanza hacia un mundo con más ventajas y facilidades en todos los aspectos incluidos el de apostar en un par de “clicks”. Pero lo que no podemos consentir es que las futuras generaciones vivan en un mundo dónde lo imposible vaya a ser evitar las apuestas. Debemos buscar una regulación a este conflicto y afrontarlo seriamente o el incremento de jóvenes arruinados y familias destruidas será cuestión de tiempo.