Obsolescencia programada
Actualizado el 17/12/2018 a las 08:10
Y cuánta razón tenían los abuelos: “la calidad es lo importante”. Y qué suerte tener la misma nevera durante treinta años. Y qué acierto apostar por los cubiertos de madera o aluminio de larga durabilidad y desconocer el estilo de vida del plástico de usar y tirar. No caigamos en la trampa de las facilidades falsas que nos promete el monouso y el consumo instantáneo de objetos, personas y situaciones. Dejemos de ser víctimas de nuestra propia obsolescencia programada. Valoremos el hábito, la constancia y fidelidad de todo aquello que nos rodea; que la cuchara de plástico siempre se acaba rompiendo.