La base de la progresión social
Publicado el 10/12/2018 a las 08:18
Estos días agitados en política y presumiblemente los que vienen hasta las elecciones locales, en la primavera próxima, han sido marcados por las elecciones andaluzas, y nos hacen ver aspectos dormidos de los partidos. Decimos dormidos porque desde la ilusión por alcanzar cuotas de voto hasta ver que lo puedes conseguir, hay solo una estrecha línea que se cruza solo si dices de verdad, lo que piensas. Es la trayectoria de algún partido nuevo que ha irrumpido con fuerza en el escenario político español. La oposición marca una estrategia para frenar el avance de esta formación compuesta por personas que ven necesario endurecer el mensaje. La oposición intenta, intentará, movilizar sus bases, formadas por un colectivo ligeramente formado en política social. La manipulación de las palabras es algo a lo que estamos acostumbrados y más en tiempo de campaña electoral, ¿pero de verdad es loable esta táctica? Quizás, solo quizás, cuando alguien llama “radical” a una expresión, contexto, o acto, a juicio de otro, solo sea la verdad. Desde este punto de vista, todos los mensajes tienen cabida siempre y cuando estén al amparo de la ley. La política europea vemos que considera y admite una opción nueva en el esquema político internacional. Esta opción está basada en la defensa del estado del bienestar del ciudadano europeo (conservador). Las ideologías demagógicas y populistas de generar para repartir no van a salir adelante y van a propiciar que el que haya conseguido algo de patrimonio con duro esfuerzo, por supuesto, no lo quiera perder. No querer perderlo significa hacer salir lo que uno lleva dentro en parte, desde la experiencia personal del sufrimiento que le ha costado tener lo que tiene. Hasta ahora, esa parte ha estado dormida pero cuando ves que la política, las políticas, que te rodean pueden hacer peligrar tus recursos, es cuando de verdad se va a oír por primera vez igual tu voz y con ella tu voto.
Debemos intentar ser solventes en comprender este mensaje que la sociedad actual y, sobre todo, la de generaciones atrás manda y actuar en consecuencia. Mucho se habla de estadísticas, de conteos, sondeos, gabinetes de asesores, asesores personales, infraestructuras de campaña, etc, pero parece ser que todos hasta ahora han obviado lo fundamental: el estado de bienestar, por eso los sondeos fallan, porque las personas dicen una cosa pero al final su percepción diaria de su estatus es otra y así lo hacen confirmar con su voto. Las políticas, hoy en día, son complejas debido a las tensiones sociales que tiran de ellas, pero nunca habrá que perder el sentido objetivo del principal propósito que será defender el método de vida y los valores de los ciudadanos. Quizás se necesite un retorno para extraer aquellas cosas que en sus tiempos nos fueron bien y ayudaron a ser lo que somos, una sociedad en busca de progreso subida al tren de una Europa unida pero con un fuerte sentido de defensa a lo ya conseguido y por ende a aquellos nos han ayudado a conseguirlo. En las próximas elecciones, no solo se va a votar a partidos o personas, es posible que se vote el futuro de nuestros pueblos y ciudades. Un futuro que nunca, debería de perder su mayor legado que es: la base de su progresión social. Los integrantes y formadores de esa progresión la conocen bien, espíritu de sacrifico, trabajo, honradez, y unión para crecer como país y pueblo. Estar fuera de estos parámetros con los retos a los que nos tendremos que enfrentar en un futuro próximo, seguro nos traerán, como ya está ocurriendo, un desvío creciente en moderación compartida.