¿Para pollos montar está el Congreso? (1)
Publicado el 22/11/2018 a las 18:34
¿PARA POLLOS MONTAR ESTÁ EL CONGRESO? Dilecta Pilar (había escrito dilecto pilar; y lo he corregido, pero, como también era válido, he decidido que apareciera dentro de este paréntesis, que constara en acta): Si hablamos de espejos físicos, yo me suelo mirar en tres (en uno, pequeño, con el marco de color rosa, que usaba mi madre, y yo utilizo, básicamente, para afeitarme la barba (casi siempre en el lavabo del balcón de la cocina); en el del baño, grande, de tres cuerpos; y en el del hall o recibidor, aún mayor, enorme, casi ciclópeo). Si hablamos de espejos ejemplares (desde el punto de vista actitudinal o comportamental), en bastantes (la hilera o ristra es tan abundante o numerosa que se haría interminable o sería muy luenga —por cierto; no sé por qué, este adjetivo, esta voz, siempre se lo/a adjudico a uno de mis espejos literarios, Valle—). Nosotros no dejamos de ser niños grandes, adultos. Que una parte del niño o niña que fuimos la acarreemos siempre, porque esa porción siempre nos hará más empáticos y solidarios, en definitiva, mejores. Si llamas horno social al que solemos ver en el Congreso de los Diputados, abundo contigo en que no está para bollos, sino para pollos. Para montar uno un día sí y otro también. Nuestra clase política, la actual, da sopas con honda a las anteriores o precedentes, sin duda. Sé que tú, al menos, entenderás la ironía (que el grueso de la gente, poco dada a leer, o no entiende o no comprende en toda su extensión). (Continúa.)