Desafío sin precedentes
Publicado el 01/11/2018 a las 09:09
El Gobierno italiano mantiene en la actualidad con los mandatarios de la Unión Europea un desafío sin precedentes. El rechazo a su presupuesto presentado en la UE recientemente ha sido frontal por incumplir significativamente las normas fiscales y, a la vez que les han reclamado antes del 13 de noviembre uno nuevo más ajustado, les han recordado también que su deuda es la segunda más alta de las 27 naciones que la integran.
Pero hete aquí que el Ejecutivo presidido por Conte asegura no sólo seguir adelante -pese la disconformidad rotunda mostrada por la Comisión Europea- sino también la de “mantenerse en sus 13”, a base de aplicar sus políticas de aumento del gastos público para mejorar así la vida de sus ciudadanos.
Y es que, intentar cambiar unilateralmente las reglas establecidas, mantener la propia opinión a pesar de todos los argumentos en contra, persistir con tenacidad al frente de sus principios, y no atender a la razón, no deja de ser un claro síntoma de tozudez, terquedad, obstinación e intransigencia.