Sobre el asunto de Caja Navarra
Publicado el 23/10/2018 a las 09:06
Remito esta nota en relación a la noticia publicada por Diario de Navarra el pasado 18 de octubre y que versa sobre mi comparecencia en el Parlamento de Navarra en relación al asunto de Caja Navarra.
Entiendo perfectamente que, al ser sesiones largas con varios interlocutores y existir una limitación de espacio en la publicación no sea posible recoger íntegramente las intervenciones. Es por ello que, si bien todo lo que se recoge está contenido en la grabación de vídeo de público acceso, me gustaría contextualizar y complementar un par de cuestiones y ello de acuerdo al contenido de la citada grabación. La primera tiene que ver con la salida a Bolsa realizada por Banca Cívica. Tal y como expresé, la salida a Bolsa frente a la opción del FROB era sin duda la mejor de las opciones posibles.
Y, además, cité en mi intervención que posibilitaba cumplir con los requerimientos del RD 2/2011, representando tras la salida un superávit de aproximadamente 600 millones de euros. Y ello, tal y como mencioné, con un descuento en la valoración del 60%, que fue similar al de Unicaja, una de las mejores entidades bancarias, que salió a cotizar un tiempo después. La integración en Caixabank permitió, como dije en mi intervención, recuperar y ganar tanto a accionistas y preferentistas de Banca Cívica, citando el mismo caso de la Fundación Bancaria Caja Navarra que, por ejemplo, en las cuentas anuales de 2014 ya reflejaba una ganancia en las acciones, incluso sin tener en cuenta todos los dividendos recibidos.
La segunda cuestión tiene que ver con la expansión que, como se indica en la información publicada, no la critiqué. En mi intervención cité, al igual que lo hizo el Banco de España en sus actas de seguimiento, que el ritmo de expansión fue fuerte a partir de 2006. Apunté que, dado el largo tiempo de maduración de las oficinas (entre 18 y 24 meses), la implantación de la estrategia de expansión (que, en mi opinión, fue modélica y bien conceptualizada) no tuvo, sin embargo, el tiempo necesario para dar los frutos esperados. Y concluí diciendo que de haber podido anticipar la situación, quienes tomaron la decisión quizá la hubieran tomado de forma diferente o se hubiera podido atemperar el crecimiento. Pero, como ya se ha dicho varias veces, opinar a posteriori, conociendo datos que no se conocían ni se preveían en el momento en el que se tomó la decisión, es muy fácil. Espero haber contribuido a contextualizar y complementar algunas de mis afirmaciones.