Las alegaciones de los pediatras navarros
Publicado el 26/09/2018 a las 09:10
De forma breve para no cansar al lector en debates estériles y respondiendo al señor Martínez a su primera carta del domingo pasado, los miembros de la Junta Directiva de ANPE queremos manifestar lo siguiente.
La carta del doctor Iribarren es la carta de la Junta Directiva de ANPE y la Junta Directiva de ANPE representa a 165 pediatras navarros. Carecemos de perfil político y nos arrogamos la representación que nos corresponde, la dan nuestros estatutos. Le aseguramos que la gran mayoría de los pediatras de Atención Primaria de Navarra están, si no indignados, al menos disgustados por sus palabras. Dice no reconocerse en ellas, pero la transparencia de nuestro Parlamento permite que sean vistas y escuchadas en la web del Parlamento de Navarra, Comisión de Salud del pasado miércoles, minutos 39:56 a 41:11. En pos de la veracidad y credibilidad que él pone en tela de juicio, pedimos a los lectores que acudan a ese foro y juzguen por ellos mismos.
Rechazamos las menciones directas o indirectas a que en nuestro escrito haya un sesgo político o partidista. Y más todavía la acusación de intentar crear alarma a la población o jugar con la salud de la población. No lo creemos de nadie con responsabilidad institucional, y si acaso se refiere a nuestra Asociación, representada en esta Junta, tenemos una trayectoria impecable de más de 15 años trabajando por la calidad de la atención a la infancia y adolescencia en Navarra.
Entrando al fondo de su intervención en el Parlamento, y recogiendo su respuesta a nuestro compañero el doctor Korta, apela a la conveniencia de un “verdadero” debate sobre la situación de la Pediatría. Si este potencial debate es el “verdadero”, nos preguntamos algunas cosas. En primer lugar, qué carácter tienen los largos meses de trabajo para encontrar soluciones que los pediatras de Navarra llevamos realizados con los órganos de planificación y gestión del Departamento de Salud y del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea.
En segundo lugar, qué valor le da el señor Martínez al documento de propuestas para la mejora de la pediatría realizado por más de 60 pediatras de Atención Primaria de Navarra y respaldado por la Asociación Navarra de Pediatría y por la Sociedad Vasco Navarra de Pediatría y por qué se olvida de la presentación de esas propuestas en sede Parlamentaria.
Y, en tercer lugar, por qué no da el valor de “verdadero” al debate mantenido en el Parlamento en pasado mes de junio que concluyó con una Resolución con 14 recomendaciones para la asistencia por pediatras y enfermería pediátrica, que contó con el apoyo positivo de todas las fuerzas parlamentarias, con la abstención de Geroa Bai.
Decirle al señor Martínez que no se puede avivar un problema (la falta de pediatras), inyectando más combustible al debate (medicina familiar y comunitaria versus Pediatría, niños en su mayoría sanos) y continuar avivando el fuego atacando a uno de los agentes principales de la solución cuando le evidencia su irresponsabilidad, dar por malo todo lo trabajado hasta ahora (pediatras, departamento, Servicio Navarro de salud, Parlamento) y luego pretender pasar por abierto y dialogante.
Para nosotros basta con un pronunciamiento claro y sencillo por quien corresponde: la asistencia a los niños por parte de pediatras y en su Zona Básica es un derecho que les asiste, determinado por ley. Las autoridades están obligadas a cumplirlo y de forma excepcional y con la menor duración, cubrir ese derecho con otro médico con otra especialidad. Y a la vista algunas de sus reflexiones, sería muy de agradecer un pronunciamiento adicional de que no se van a emprender, desde el ámbito parlamentario, iniciativas legislativas tendentes a la modificación de ese derecho.