Pamplona, de mal en peor
Publicado el 15/08/2018 a las 11:13
Este Ayuntamiento no acaba de sorprendernos y darnos sustos. Con la famosa amabilización aún sin digerir, habiendo convertido una zona de la ciudad que antes bullía de vida en algo triste y aburrido que no sirve más que para esperar el autobús en las paradas -que, por cierto, quedaban más cerca junto a la Iglesia de San Nicolás- con un carril bici mal diseñado y que se interrumpe de repente, con bicicletas que siguen a sus anchas por las aceras, con un laberinto para los coches y zonas de aparcamiento incomprensibles, con indicadores informativos de dirección que han quedado desfasados y nadie actualiza (ejemplo: en Conde Oliveto se indica “Estación de Ferrocarril” hacia Yanguas y Miranda, que no tiene continuidad y se convierte en prohibido delante del Parlamento), con la principal línea urbana -la 4- que tiene que dar un rodeo innecesario cuando iba perfectamente por la Avenida del Ejército, con la calle Bosquecillo que ya no necesita el carril-bici antiguo y que, por lo tanto, debería quitarse, etc. Y la calle Amaya, o la Avenida Baja Navarra. Merindades, Príncipe de Viana, cada vez con más tráfico que se les deriva de las dichosas amabilizaciones de otras zonas...
Pues bien, ahora nos vienen con la amenaza de poner las barracas en el Parque de la Vuelta del Castillo. Pero, ¿es que nadie recuerda los destrozos que se causaban al parque en los años en que se instalaban allí, tanto en el lado Pío XII como en el de la Misericordia, en el césped, arbolado, etc? Espero que impere el sentido común y dejen tranquilo el mejor espacio verde de la ciudad.
Este Ayuntamiento del famoso cambio -al que, en otros aspectos, hay que agradecer actuaciones como haber sacado a los golpistas de donde estaban- en temas urbanísticos va a hacer buenos a algunos anteriores que cometieron disparates tales como el actual diseño de la Plaza del Castillo, una de las más inhóspitas que conozco, con unos árboles que piden a gritos ser sustituidos por otros más apropiados y que den un poco de sombra.
Y el servicio de sugerencias de la página web del ayuntamiento, que antes era muy eficiente, ahora ni caso. Varias veces he hecho ver que la Avenida de San Ignacio no tiene placa con el nombre de la calle en su entronque con la Plaza Príncipe de Viana, o que en la calle Abejeras, el paso de peatones y bicicletas junto al número 1 de Iturrama tiene una señal vertical que el viento ha vuelto del revés por estar floja, o la citada indicación errónea de Conde Oliveto... Te envían un acuse de recibo automático y se acabó. No resultan efectivos como antes.
Y, mientras tanto, hay temas importantes que esperan solución, como reparar la presa de Santa Engracia para que el río vuelva a parecerlo, ahora da pena. O temas sociales de los que tan presume este Ayuntamiento, pero que no afronta, como la invasión de manteros en San Fermín, o las ocupaciones ilegales de edificios, o la reparación del pavimento de algunas calles que dan pena...