La labor encomiable del hospital San Juan de Dios
Publicado el 27/06/2018 a las 09:36
Tras una larga y penosa estancia en diferentes hospitales de Pamplona, nuestro querido familiar ha fallecido. A pesar del triste final, considero que es mi deber dejar constancia de la magnífica asistencia de la que ha sido objeto en todos los centros citados; no obstante, quiero resaltar el caso del hospital San Juan de Dios. Hacía muchos años que no acudía a dicho centro y la experiencia no ha podido ser más positiva. Me ha llamado la atención la edad media del personal, ya que es muy joven, y esa juventud sorprende viendo su gran profesionalidad y el cariño que demuestra a los pacientes, considero que muy por encima de lo exigido o esperable. Supongo que son personas vocacionales que han elegido esas profesiones porque es a eso a lo que querían, realmente, dedicarse; esto de la vocación puede sonar un poco obsoleto en estos tiempos en los que, desgraciadamente, los estudiantes tienen que pensar más en el mercado laboral que en lo que les gustaría estudiar. Es difícil creer que en una empresa con tantos trabajadores no haya alguna oveja negra, pero lo cierto es que, si existe, hemos tenido la inmensa suerte de no tropezar con ella. La labor que realiza este hospital en Navarra es encomiable, ya que atienden a muchos pacientes en una situación muy complicada y sus cuidados paliativos son inmejorables. Así pues, nuestro mayor agradecimiento a todo el personal -sanitario y no sanitario- del magnífico hospital San Juan de Dios y que siga ejerciendo su labor con esa dedicación y ese cariño, porque los familiares de muchas personas estaremos eternamente agradecidos por el trato que han dado a nuestras personas queridas en sus últimos momentos.
Isabel Delgado Martínez de Iturrate