El legado del profesor
Publicado el 23/05/2018 a las 08:36
Por medio de la entrevista que publicaba este medio al pintor Antonio López, me entero del fallecimiento del gran escultor Julio López Hernández. Tuve la suerte de ser alumna suya, durante dos veranos, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. Los recuerdos que tengo vividos en sus clases magistrales no los olvido... Teníamos modelos al natural, que se repartían en las dos clases, con el pintor Antonio López y Julio Lopez. El profesor López fue un buen profesor, como persona campechana, nos daba confianza y compartía su saber con los alumnos, a la vez que nos hacía ver disfrutando de las obras que estábamos haciendo. Tenía una sinceridad y una humildad entrañables que nunca olvidaré. Desde estas líneas le dedico mis recuerdos vividos en aquellas clases que al final acabábamos hablando de Arte y, junto con Antonio López, se organizaba un buen equipo cambiando impresiones de Escultura y pintura. Que en gloria esté el profesor, y yo no le olvidaré mientras mire las fotografías que nos hicimos juntos...