El auge del podcasting
Publicado el 20/05/2018 a las 17:47
La producción y escucha de podcasts ha aumentado considerablemente en los últimos años. El podcasting es la acción de distribuir archivos sonoros ya grabados que nos abre las puertas a una audiencia global. Cualquier persona, en cualquier lugar del planeta, puede subscribirse a ellos, escucharlos en línea o descargarlos automáticamente a sus ordenadores o dispositivos móviles, tan pronto se publica un nuevo episodio. De este modo los ciudadanos que participen dejan de depender exclusivamente de los medios de comunicación tradicionales y recuperan aquello que les pertenece y que habían delegado en emisoras comerciales y corporaciones. Lo interesante es que no hace falta ser un profesional del sector de la comunicación para generar este contenido, de esta manera los ciudadanos se convierten en creadores y distribuidores de contenidos audiovisuales. Dejan de ser consumidores pasivos de la oferta que les llega de los medios tradicionales, sea prensa, radio o televisión, porque quieren y pueden ser una audiencia activa. Podríamos hablar de una corriente basada en la comunicación comunitaria que reflejaría diferentes realidades y diversidades culturales. Los podcasts incluyen narrativas musicales, sonoras y auditivas que propician nuevas formas de pensar y de relación, ayudándonos a descubrir nuevos mundos y a otras personas. Estos archivos sonoros actúan como instrumentos de construcción de espacios de ciudadanía, que comparte sus creaciones, mensajes y reflexiones. Siendo estos actores principales de este proceso comunicativo. Tendremos que estar alerta a como grandes corporaciones responden a este fenómeno (Itunes ya ofrece un sistema de podcasting y Google ha anunciado que en breve lo lanzará), este hecho podría nublar este cariz más social del podcasting, sin perder de vista plataformas como Radioteca o Radioslibres que favorecen la construcción de espacios de ciudadanía, que permiten a los ciudadanos compartir sus creaciones, mensajes y reflexiones siendo estos actores principales de este proceso comunicativo. Las producciones, libres, accesibles y permanentes, se transforman en herramientas de reconocimiento de individuos y colectivos como actores sociales.