YO TAMBIÉN ESTOY AQUÍ
Publicado el 20/05/2018 a las 20:55
Pamplona ha celebrado con éxito una carrera para dar visibilidad a las personas discapacitadas. Con el verde como bandera, han salido a la calle para reivindicar que existen y que son parte de la sociedad. Es curioso, pero vivimos un momento de reivindicaciones: la mujeres queremos que se nos reconozca nuestro aporte y nuestra presencia en el mundo laboral, político y personal. Los colectivos LGTB piden igualdad de derechos y respeto a su opción sexual. Los mayores se manifiestan en todas las provincias para que alguien en el gobierno se de cuenta de que quienes un día sostuvieron el país, hoy malviven con una situación tan insostenible que roza lo indecente. Y las personas discapacitadas, que se enfrentan a diario a un trazado urbanístico que no pensó en ellos, a la simpleza de una parte del sector empresarial y al olvido social, aparecen en medio de toda esta amalgama de “Yo también estoy aquí”, para recordarnos que la revolución tecnológica y la industrial no va a tener nada que ver con la revolución que se aproxima: la revolución de la gente que reclama su derecho a existir, a ser tratados con respeto, a vivir dignamente y a poder respirar en un mundo que no se pensó para todos, pero que les pertenece tanto como al resto.