Vivir sin miedo
Publicado el 13/05/2018 a las 10:47
El poder es como el anillo de Tolkien: atrae, subyuga y somete de tal forma, que la sola idea de perderlo lleva a cometer cualquier tropelía. Quien lo ejerce se aferra a él y trata de poseerlo como si la eternidad durara un segundo.
Al dueño del poder no le gusta ceder y cuando lo hace es con la insultante magnanimidad de los prepotentes. El amo del poder teme la insolencia. Por eso, en los últimos tiempos, los ‘machos’ de la especie humana andan sorprendidos preguntándose por qué las ‘hembras’ se rebelan contra ellos. Por qué amenazan ahora con destruir el perfecto orden social que a lo largo de milenios han ido tejiendo para ellas. No reconocen los hombres que su status privilegiado lo es a costa de la indefensión de las mujeres. No entienden que somos personas, como ellos, con los mismos derechos.
Sepan los amos del poder que nosotras, la otra mitad de la especie, no vamos a recoger sus migajas de compasión. Que exigiremos lo que nos corresponde. Que ya estamos hartas de tener que elegir entre “vida o violación”. Que solo queremos vivir sin miedo.