Y ahora...los de la manada.
Publicado el 30/04/2018 a las 12:11
Me escribe mi amigo Gazel sobre la insurrección femenina que se ha organizado en España con el asunto de la manada. "Lo que le faltaba a un país que se desvencija entre la corrupción, los nacionalismos y el paro" ‒me dice. "La solución de todo esto no parece estar en los jueces, tan recurridos por los políticos, asunto que tocan se agranda y duplican el problema ¿En qué fundamentalismo vivía el juez para confundir el fornicio con un guateque? ¿En qué higuera estaba su cabeza para ofrecernos semejante breva de voto particular? ¿No podrían haber elegido señorías juezas y se habría acabado semejante bing-bang feminista?" "No tengo nada claro que no haya alguna Bernarda Alba con negra toga que inflamase aún más el cotarro" ‒pienso al leer el deseo de mi amigo. "No te preocupes -me dice Ben-Beley en otro gmail que les resumo- que a lo mejor pasa como en la leyenda de los dos arcángeles de Alá, Arot y Marot, que embriagados de vino como los de la manada, quisieron fornicar con una muchacha y los ángeles fueron castigados severamente y la joven convertida en la estrella de la mañana". Aún quedan recursos y recursos en esta historia de morlacos que embisten y empitonan, y muchas manifestaciones abroncando a jueces, hasta que los arrastren a toriles, y no quiera Dios que los indulten como "toritos ejemplares" de la corrida.