La decepción de un socio
Actualizado el 29/04/2018 a las 12:56
Después del humillante descenso de categoría del año pasado, batiendo todos los récords negativos, comenzaba Osasuna la presente, con la ilusión de ser el segundo equipo en presupuesto de la categoría, habiendo confeccionado una plantilla competitiva con rapidez y manteniendo a su magnífica afición en los mismos ratios numéricos que en primera. A cinco partidos del final de la campaña, yo como socio hago una primera valoración de lo que he visto. En un principio se nos vendió que teníamos un nuevo entrenador muy acostumbrado a trabajar la cantera y la realidad es que nuestros mejores canteranos han terminado jugando cedidos en otros equipos o en el Promesas que ha descendido a tercera, además Diego, nuestro entrenador ha contagiado su carácter (triste) al equipo y nada de lo que ha intentado ha funcionado, eso sí tiene excusas para todo, el tiempo, los arbitrajes, la suerte…y muy poca autocrítica. En el capítulo del entrenador tengo claro que la directiva tiene que prescindir de él, si no de manera inmediata, si para la temporada que viene, si no, que no cuenten con mi renovación, para echar a otros entrenadores por motivos similares y con bastantes más méritos en el club, no les tembló el pulso. Respecto al director deportivo, evidentemente no ha acertado con la confección de la plantilla y sobre todo en la elección del entrenador, pero lo que más me preocupa es que en el mercado de invierno cuando todos los equipos se refuerzan, trajo solo a dos jugadores y alardeando de ello nos explicó que eso nos hacía más competitivos y desde su llegada (que no solo por su culpa), el equipo se ha caído. Esperemos que en el próximo proyecto tenga más acierto. El equipo no ha funcionado, los de aquí porque no tienen nivel suficiente para la categoría con la excepción de Unai y quizá Barja, los de fuera por falta de implicación, exceso de edad, cesiones, etc.. El resultado final ha sido que hemos sido partido a partido peores que casi todos los equipos con los que nos hemos enfrentado, especialmente en el Sadar. La Directiva he estado como casi siempre escondida, yo creo que esperando hasta el final un cambio de rumbo que seguramente no se va a dar, a partir de ahora si no actúan serán responsables. Y la afición entre la que me incluyo también es responsable por inacción, ser la mejor afición del mundo no es tragar con todo y no protestar nunca, debemos exigir a todos estos actores por nosotros y por nuestro club.