Delincuentes
Publicado el 18/04/2018 a las 09:53
Un rey y un príncipe cerraban hace unos días un acuerdo para liberar al mar cinco corbetas, cinco embarcaciones navales que surcarán las aguas hacia Yemen cuando estén listas para adentrarse en el océano. Un acto que el barco de la ONG Proactiva Open Arms tuvo que ver desde un puerto italiano convertido en celda, encadenado por un supuesto delito de tráfico de personas, que debe ser otra forma de decir que lo legal es dejar que un ser humano muera ahogado.Afortunadamente y después de casi un mes, el barco de salvamento vuelve a surcar el Mediterráneo para continuar con su principal tarea; salvar vidas. Vidas de hombres, de mujeres, de niños y niñas que huyen de un clima en el que desde hace un tiempo ya tan solo llueven bombas, las bombas nacidas de un lejano y orgulloso apretón de manos. Y ahora yo me pregunto si algún día ese barco se cruzará con cinco grandes buques navegando en dirección al continente asiático. Ante esa escena que en una realidad paralela podría parecer tan ficticia como la viñeta de un cómic, no nos queda más que seguir peleando por que un día los juzgados como delincuentes sean otros.