Nada nuevo bajo el sol
Publicado el 31/03/2018 a las 21:17
Acaba la Semana Santa. Los Tronos vuelven a sus iglesias y los costaleros a sus casas. La muchedumbre piadosa retorna a sus quehaceres y la vida continúa entre izquierdas y derechas hasta los nuevos golpes de pecho del año próximo. Así se repite el ciclo sin que deje de preguntarme si la fe existe o se impone la moda. Tal vez sea al revés: que la moda existe pero se impone la fe. La cuestión es que Cristo sigue muriendo cada Semana Santa con el propósito de cargar con nuestros pecados. Su cada vez más pesada cruz soporta el peso de los que no aparecemos por las procesiones y de aquellos que van en primera fila con lágrimas de dolor en los ojos. Me pregunto si un día se cansará de tanto ir y venir en una cruz para siete días de arrepentimiento y perdón. Me pregunto qué pensará aquel hombre de Nazaret, crucificado en medio de dos malhechores, cuando intenta buscar las siete diferencias entre la historia y el presente. Difícil responder a eso. Quizás en otra Semana Santa encuentre la respuesta. En esta, por cierto, nada nuevo bajo el sol.