Enfermedad foral
Publicado el 03/03/2018 a las 12:41
Esta semana leo en la prensa navarra dos noticias que me hacen pensar, con un nivel considerable de preocupación, acerca de algunos de los señores que ocupan actualmente los escaños de nuestro parlamento foral.
Por un lado, leo que se ha votado una declaración institucional de rechazo a la extorsión y la amenaza que muchos empresarios navarros han sufrido durante años por parte de la banda terrorista ETA. Leo en la misma noticia que el grupo EH Bildu se ha abstenido en esta votación.
Leo una segunda noticia en la que aparece que este mismo grupo, junto a sus compañeros cuatripartidistas, reclaman al gobierno de España el reconocimiento de casos de tortura en Navarra. Se mencionan en concreto torturas a los dos etarras que perpetraron el atentado de la terminal T4 donde murieron dos personas.
Estas dos noticias me devuelven la imagen de un grupo político que sigue viviendo en el siglo pasado y que hace su política desde una óptica basada en el odio y en la revancha. Un grupo político que se ríe sin miramientos de las personas que con su trabajo han traído prosperidad a Navarra y la de un grupo político con un pasado oscuro al que rinde pleitesía y que lo convierte en un cáncer para nuestra comunidad foral.