El olvido en las tierras del Ebro

Pablo Cornago|

Publicado el 24/02/2018 a las 10:23

El 12 de febrero, el rector de la Universidad Pública de Navarra, Alfonso Carlosena, anunció la mayor amplitud de grados de la historia. Biotecnología, Ingeniería biomédica, Ciencias y Ciencias de Datos para el curso que viene. Historia, Psicología y Relaciones Internacionales, para dentro de dos.

Es más, el sueño de un grado de Medicina público ha retornado con más fuerza que nunca, y parece que empiezan a mover ficha para poder implantarlo. En cambio, parece que esta ampliación no llega a las tierras del Ebro. Es “una locura’’ según el rector. Ni siquiera han tenido en cuenta el estudio para el Desarrollo del Campus Universitario de Tudela, que hace unas semanas presentó el Ayuntamiento de Tudela. No se pide que se implante grados que requieran una gran inversión, como puede ser Medicina. Tan sólo se pide un poco de atención. Hay carreras, como Logopedia o Podología que no se imparten en ninguna comunidad vecina.

No se imparten, hasta que las universidades de dichas regiones se den cuenta de la oportunidad que supone acoger un grado universitario en su ciudad. Y perdamos una oportunidad de oro. Una universidad da estudiantes. Estudiantes que alquilarán pisos o se internarán en residencias. Estudiantes que saldrán los jueves o los findes de semana a nuestros bares, que comprarán en nuestras tiendas… Una universidad da vida. El motor que Tudela necesita.

Basta con fijarnos como la Universidad de Zaragoza descentraliza su sede en la capital para llevar conocimiento a ciudades como La Almunia de Doña Godina, Jaca o Teruel. Al igual que lo hace la Universidad de Valladolid con Soria. Ah, por cierto, las ciudades que acabo de nombrar tienen una población igual o menor que Tudela. Otro ejemplo sería la Universidad de Vic- Universidad Central de Catalunya. Esta Universidad surgió como una iniciativa pública de la ciudadanía de recuperar dicha institución suprimida por Felipe V. Pues bien, gracias al patronazgo de la Fundación Universitaria Balmes, a las subvenciones continúas de la Generalitat, y de otras instituciones como la Caixa, se ha logrado desarrollar un campus de 26 grados, en una capital de comarca de 45000 personas. Sin contar las titulaciones que se imparten en otras ciudades como Manresa o Granollers.

La riqueza, una vez más, está en la diversidad. Y ahora no pueden venir con el cuento de que no sirve o no es rentable porque, ¿quién asegura que los nuevos grados en Pamplona vayan a triunfar y no sean un fiasco? Pero una vez más, esto es una crónica de una muerte anunciada. El rector Carlosena, al igual que muchos de nuestros políticos, harán oídos sordos a nuestras súplicas. Y una vez más, seguiremos en el olvido.

Pablo Cornago, estudiante tudelano de Primero de Medicina en Vic.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora